NUEVA ROSITA, COAH.- A un año y medio de iniciada la administración del alcalde Óscar Ríos Ramírez en Nueva Rosita, ciudadanos expresan un creciente descontento ante lo que consideran una falta de resultados en temas básicos de servicios públicos. Habitantes señalan que problemas como drenajes colapsados, acumulación de basura y calles llenas de baches continúan afectando la vida diaria de las familias, sin que hasta ahora se perciba una solución efectiva por parte del gobierno municipal.
Además, vecinos han manifestado preocupación por la situación de seguridad, señalando presuntos robos y la falta de control sobre la corporación policial. Ante este panorama, algunos ciudadanos incluso han comenzado a exigir la renuncia del alcalde, cuestionando qué se puede esperar en el resto del periodo de gobierno si en la primera mitad de la administración —afirman— los problemas más urgentes siguen sin resolverse. “Ya basta, es momento de ponerse a trabajar”, expresan inconformes.