Emotivo homenaje a joven que falleció en incendio
Vecinos, familiares y amigos se reunieron en el lugar donde creció, convivió y forjó lazos el joven de 18 años, a quien recuerdan por su espíritu noble, servicial y trabajador
Por Wendy Riojas
LA PRENSA
Entre música, lágrimas y globos blancos, vecinos, familiares y amigos despidieron a Yeremi en la cancha de la colonia Independencia, el joven que falleció trágicamente en un incendio en su domicilio junto a su pareja y una niña de un año. Sus cenizas fueron llevadas a la cancha de la colonia Independencia, el lugar donde creció, convivió y forjó lazos con toda la comunidad.
“Aquí estaba día y noche, aquí amanecía y aquí le anochecía. Aquí vivió desde chiquito”, expresó su madre, Berenice Casillas, mientras observaba la llegada de decenas de personas que se reunieron para rendirle homenaje.
La cancha, que durante años fue su punto de encuentro, se llenó de jóvenes, adultos y niños que acudieron a despedirlo con globos y ropa blanca . “Vemos que viene mucha gente, muchos jóvenes, porque tenía muchos amigos. Era muy querido aquí en toda la colonia, todo el mundo lo apreciaba”, relató.
Yeremi es recordado como un joven noble y solidario. Su madre lo describió como “el mejor hijo”, alguien que, pese a tener una mentalidad inocente, siempre buscaba ayudar a los demás. “Él se daba a querer, no había diferencia entre la gente grande o los muchachos. A todos les hablaba y trataba de ayudar”, dijo.
Desde pequeño disfrutaba el béisbol, deporte que practicaba en esa misma cancha junto a sus amigos. Con el paso del tiempo, ese espacio se convirtió en su segundo hogar, donde también compartía conversaciones con vecinos y comerciantes, quienes lo recuerdan como alguien servicial y amable.
“Si quería algo, él no esperaba que se lo regalaran; ayudaba en la tienda, barría o sacaba la basura. Le gustaba ser así”, agregó su madre, quien también destacó su gusto por cocinar y colaborar en casa.
El homenaje no solo fue para recordarlo, sino también para permitir que quienes no pudieron despedirse en su momento acudieran a darle el último adiós. Debido al estado en que quedó el cuerpo tras el incendio, su familia no pudo velarlo por mucho tiempo.
“Por eso quise traer aquí sus cenizas, para que la gente viniera a acompañarnos”, explicó Berenice, quien aseguró que conservará los restos de su hijo.
Entre los recuerdos más recientes, su madre evocó la última noche que compartieron juntos: cenaron, escucharon música y conversaron con normalidad. “Me preguntaba cómo se bailaban las canciones, quería aprender. Apenas estaba empezando su vida”, dijo con la voz entrecortada.
La pérdida de Yeremi, junto con la de su pareja y la menor, ha dejado una profunda huella en la colonia Independencia, donde hoy su cancha se convirtió en un espacio de despedida, memoria y dolor colectivo.
Mientras se escuchaba la canción “te vas Ángel mío” familiares y amigos acariciaban la urna donde se depositaron sus cenizas, donde se mostraban fotografías de Yeremi en compañía de Nahomi y la pequeña de un año de nacida.