Al menos 8 vagones salieron del carril entre los municipios de Escobedo y Progreso, generando afectaciones millonarias
Fabiola Sánchez
LA PRENSA
Un daño estructural en un tramo de las vías férreas provocó el descarrilamiento de al menos ocho vagones de un tren de carga en una zona despoblada, entre los municipios de Escobedo y Progreso, generando afectaciones millonarias y la suspensión temporal de la circulación ferroviaria en la región.
El percance se registró la tarde del miércoles, a aproximadamente 15 kilómetros al poniente de la carretera federal 57, a la altura del kilómetro 58, donde de inmediato se movilizaron autoridades federales para asegurar el área, establecer un perímetro de seguridad y evitar riesgos adicionales tanto para el personal como para la infraestructura.
De acuerdo con los primeros reportes, los vagones —adaptados para la transportación de vehículos— se encontraban vacíos al momento del accidente, lo que evitó un escenario de mayores consecuencias económicas y operativas.
Se dio a conocer oficialmente por parte de la empresa que, el tren había partido desde Piedras Negras con dirección a Ciudad Frontera y tenía como destino final el estado de Guanajuato.
S confirmó que el deterioro en las vías férreas terminó por truncar su trayecto, provocando que las unidades se salieran de los rieles en un punto considerado de baja densidad poblacional, lo que también contribuyó a que no se registraran afectaciones a terceros.
A pesar de la magnitud del incidente, no se reportaron personas lesionadas, situación que fue confirmada por el personal de la empresa; seguridad federal permanecieron en vigilancia constante para descartar cualquier situación de riesgo durante las primeras horas posteriores al descarrilamiento.
De manera preliminar, se estima que los daños ocasionados a la empresa Ferrocarriles Mexicanos ascienden a varios millones de dólares, considerando tanto la afectación en los vagones como la destrucción de aproximadamente 800 metros de vías, lo que representa un impacto significativo en la operación ferroviaria de la zona.
Desde la tarde-noche del mismo miércoles, decenas de trabajadores de distintas compañías especializadas se concentraron en el sitio, apoyados con maquinaria pesada, para iniciar las labores de retiro de unidades y rehabilitación del tramo afectado, trabajos que se prevé se prolonguen durante varios días.
En el lugar también permanecen paramédicos del Grupo de Rescate y Urgencias Médicas, quienes se mantienen atentos para brindar atención inmediata en caso de ser necesario a los trabajadores que participan en las maniobras, mientras que autoridades continúan con las investigaciones para determinar las causas exactas del daño en las vías.