A sus 12 años, José Miguel Coronel Cázares ha aprendido a transformar las ausencias en inspiración, encontrando en la música no solo un talento, sino un refugio para seguir adelante
Por Lucero Velázquez
LA PRENSA
PARRAS, COAHUILA.– A su corta edad, José Miguel Coronel Cázares no solo destaca por su talento vocal dentro del regional mexicano, sino por la profundidad emocional que logra transmitir en cada interpretación. Detrás de su voz hay una historia marcada por la ausencia, el amor familiar y una fortaleza que ha ido construyendo paso a paso, enfrentando circunstancias que lo han obligado a madurar antes de tiempo.
UNA INFANCIA MARCADA POR EL AMOR Y LA AUSENCIA
Hijo de Beatriz Alejandra Cázares Dorado, asistente médica del IMSS, y de Víctor Hugo Coronel Ramos, José Miguel creció rodeado de música, pero también de desafíos. La pérdida de su padre cuando apenas tenía casi seis años dejó un vacío imposible de llenar, una herida que con el tiempo aprendió a transformar en motivación.
Fue entonces cuando su abuelo, Fidel Cázares Zamarron, se convirtió en su guía, en esa figura que lo acompañó en los momentos más importantes de su infancia. Con el paso del tiempo, y debido a su avanzada edad, la salud de su abuelo se ha ido debilitando, convirtiéndose en otra prueba emocional para el menor, quien ha tenido que aprender a lidiar con la fragilidad de quienes más ama.
UN TALENTO QUE NACIÓ DESDE EL CORAZÓN DEL HOGAR
Lejos de surgir en academias o conservatorios, el talento de José Miguel nació en casa. Fue su padre quien, desde muy pequeño, sembró en él el amor por la música, enseñándole de manera natural las bases del canto.
Con el tiempo, ese aprendizaje se fortaleció gracias al apoyo de José Manuel “Chacho” Reyes, quien no solo le enseñó a tocar la guitarra, sino que contribuyó a pulir su voz y su interpretación.
La música, además, corre por sus venas. Por parte de su familia paterna existe una fuerte tradición musical, con integrantes que han formado parte del mundo del mariachi y han compartido escenario con grandes figuras de la música mexicana, lo que ha influido directamente en la formación artística del joven.
UNA VOCACIÓN QUE FLORECIÓ DESDE LA NIÑEZ
Desde muy pequeño, José Miguel dejó ver que lo suyo era el escenario. A los dos años ya imitaba canciones y, a los cuatro, sorprendía con su primera composición dedicada a su hermana, un gesto que anticipaba la sensibilidad que hoy lo caracteriza.
En 2021 dio un paso importante al participar en el concurso “La Voz Infantil del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social”, donde obtuvo el primer lugar interpretando “Corriente y Canelo” de Pedro Fernández.
Desde entonces, su presencia en concursos y eventos no ha cesado, acumulando reconocimientos que respaldan su talento, pero sobre todo su constancia.
LA MÚSICA COMO REFUGIO Y LENGUAJE DEL ALMA
Para José Miguel, cantar no es solo una actividad artística; es una forma de sanar. Tras la pérdida de su padre y los momentos difíciles que atraviesa su familia, la música se ha convertido en su espacio seguro, en el lugar donde puede expresar lo que muchas veces no logra decir con palabras.
Cada interpretación lleva consigo una carga emocional especial. Algunas de sus canciones están dedicadas a su padre, convirtiendo cada presentación en un homenaje lleno de sentimiento.
A pesar de su edad, su presencia en el escenario refleja madurez, compromiso y una conexión genuina con el público.
EL ESFUERZO SILENCIOSO DETRÁS DEL SUEÑO
El camino no ha sido sencillo. Su madre, quien trabaja en turno nocturno, ha tenido que hacer grandes sacrificios para acompañarlo en su desarrollo artístico. Entre jornadas laborales, traslados y presentaciones, ha encontrado la manera de estar presente en cada paso importante de su hijo.
Los gastos que implica la música —como vestuario de charro, transporte y preparación— han sido cubiertos con esfuerzo, a través de rifas y venta de alimentos.
“Han sido momentos difíciles, pero todo vale la pena por verlo seguir adelante”, comparte con emoción.
RETOS QUE FORTALECEN SU CAMINO
Uno de los momentos más complicados recientes fue cuando, en medio de una situación familiar delicada, José Miguel tuvo que dejar pasar la oportunidad de avanzar a una etapa nacional de un concurso del IMSS.
Lejos de rendirse, continuó participando en eventos locales y estatales, demostrando que su compromiso con la música va más allá de cualquier obstáculo.
A esto se suma el proceso natural de cambio de voz, propio de su edad, que representa un nuevo reto técnico y emocional en su formación artística.
DISCIPLINA QUE FORJA SU FUTURO
Actualmente cursa el primer grado de secundaria en la escuela Presidente Madero, donde combina sus estudios con su preparación musical. En casa, la educación es una prioridad, por lo que mantener buenas calificaciones es parte fundamental de su rutina.
Su día a día transcurre entre tareas, ensayos y presentaciones, en una disciplina que refleja su determinación.
UNA VOZ QUE UNE GENERACIONES
Su repertorio incluye grandes clásicos del regional mexicano y mariachi, interpretando temas de figuras como Pedro Infante, Javier Solís y Antonio Aguilar, así como música contemporánea.
Esta versatilidad le permite conectar con públicos de todas las edades, logrando que su voz trascienda generaciones.
EL RESPALDO QUE IMPULSA SU HISTORIA
Su madre agradece profundamente a quienes han apoyado el crecimiento de José Miguel, destacando que cada gesto ha sido clave en su desarrollo.
De manera especial, reconoce el respaldo del alcalde Fernando Orozco Lara y de la presidenta honoraria del DIF Parras, Palhoma Riojas, quienes le han brindado espacios y oportunidades para presentarse.
Asimismo, extiende su gratitud a todas las personas que han creído en él y han contribuido a que continúe avanzando en su camino.
SUEÑOS QUE MIRAN HACIA EL HORIZONTE
Entre sus metas, José Miguel sueña con seguir creciendo en la música y presentarse montando a caballo, inspirado en Joan Sebastian, combinando su talento vocal con el espectáculo.
Sin dejar de lado su formación académica, mantiene firme la visión de construir un futuro donde su pasión y su esfuerzo lo lleven lejos.
UNA HISTORIA QUE SIGUE TOCANDO CORAZONES
José Miguel Coronel Cázares no es solo una promesa musical; es el reflejo de una historia de vida construida con amor, sacrificio y resiliencia.
En Parras de la Fuente, su voz no solo se escucha: se siente. Porque en cada canción, más allá de la melodía, hay una historia que conecta, que conmueve y que recuerda que incluso en medio de la adversidad, siempre es posible encontrar una razón para seguir adelante.