Albores detalló que el incendio se originó durante la manifestación, cuando se inició la quema de llantas, lo que derivó en la propagación del fuego hacia los almacenes
Por Claudia Guerrero/Agencia Reforma
La Prensa
MÉXICO.- Tras el incendio de dos almacenes de Alimentación para el Bienestar en Zacatecas, que dejó daños por más de 6 millones de pesos, la directora del organismo, María Luisa Albores, atribuyó a intermediarios, conocidos como «coyotes», la radicalización de las protestas que derivaron en actos de violencia.
El siniestro se registró luego de manifestaciones de inconformidad por el programa de acopio de frijol, en las que, de acuerdo con autoridades, se quemaron llantas y el fuego se extendió a instalaciones federales.
«Muchas veces son gente que no es productora, que son intermediarios, conocidos como los famosos coyotes», señaló.
Entrevistada en Palacio Nacional, afirmó que la violencia registrada rompe las condiciones de diálogo con los inconformes.
«No puede haber un diálogo cuando ya existe este tipo de escalas de violencia, eso no son actos que se puedan permitir», sostuvo.
La funcionaria sostuvo que en las protestas participan distintos actores ajenos a los productores, quienes buscan presionar en torno a precios y condiciones del programa de compra de granos.
«Hay diferentes actores que buscan, en este sentido, el tema de que se pueda. Muchas veces son gente que no es productora, que son intermediarios», explicó.
Albores detalló que el incendio se originó durante la manifestación, cuando se inició la quema de llantas, lo que derivó en la propagación del fuego hacia los almacenes.
«Hubo gente primero manifestándose, quemaron llantas, y, a partir de esa quema de llantas, se quemaron más llantas y vino el fuego», relató.
La directora indicó que el caso ya es investigado para determinar si hubo dolo o si se trató de un accidente.
El incendio afectó un almacén central y uno rural del sistema de abasto, donde se resguardaban productos básicos destinados a tiendas del programa Bienestar.
«No es una bodega de frijoles, es un almacén, tenemos abarrotería, esa abarrotería es a las que va a las tiendas», aclaró.
Afirmó que, pese a los daños, la operación del programa no se detuvo y el abasto continúa mediante otros centros de distribución.
«El día de hoy, de los otros almacenes rurales que tenemos abarrotería, se están surtiendo nuestras tiendas. Seguimos con la dinámica», aseguró.
Señaló que ya se presentó una denuncia y que personal del organismo acudió a Zacatecas para ampliar la información ante la autoridad ministerial.
Albores advirtió que los daños no sólo impactan a la infraestructura, sino directamente a la población beneficiaria del programa.
«Afectar a un almacén es afectar directamente a la población», afirmó.
Indicó que, además de la mercancía, también resultaron dañados bienes materiales e instalaciones, por lo que el monto de pérdidas podría incrementarse conforme avancen las evaluaciones.
En el contexto del conflicto, la funcionaria explicó que el programa de acopio compra directamente a pequeños productores a precios superiores a los del mercado, lo que ha generado tensiones con intermediarios.
«En campo están manteniendo unos precios de 6 mil a 7 mil pesos la tonelada. Nosotros vamos a poder comprar a dieciséis mil pesos la tonelada», expuso.
La directora reiteró que el objetivo del programa es eliminar intermediarios y garantizar mejores condiciones para productores y consumidores, lo que ha provocado resistencias en algunos sectores.