Familiares y miembros de la Primera Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús se reunieron para acompañar en el último tramo terrenal a quien fue parte de esta feligresía
Por Wendy Riojas
LA PRENSA
En un ambiente de consternación y recogimiento, familiares y miembros de la Primera Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús se reunieron para despedir a Manuel Neftalí, víctima de una brutal golpiza que recibió en el centro de rehabilitación Centro de Fe, Esperanza y Amor.
Durante el servicio funerario, el pastor, Adrián Vélez señaló que la familia atraviesa un proceso “difícil e inesperado”, y destacó el acompañamiento espiritual que han recibido en estos momentos de dolor.
“Estamos aquí en la iglesia acompañando a la familia en este proceso, que es por demás difícil, inesperado”, expresó el ministro, quien añadió que la familia ha encontrado apoyo en la palabra, los mensajes y las alabanzas durante el duelo.
Sobre la estancia de Manuel Neftalí en el centro de rehabilitación, el representante indicó no contar con información precisa sobre el tiempo que llevaba internado, aunque mencionó que recientemente había ingresado.
Asimismo, comentó que el joven asistía de manera intermitente a actividades de la iglesia, de la cual su familia es miembro.
Respecto al estado emocional de los deudos, señaló que se encuentran profundamente consternados por el acontecimiento, pero acompañados espiritualmente en este proceso de pérdida.
“Él ya asistía al templo… sé que estuvo también en un centro, más no sé dónde sea si fue ahí mismo o en otra parte”, comentó el líder religioso señalando que había estado recluido en otro centro de rehabilitación.
El pastor señaló que la familia del joven se encuentra profundamente afectada por el fallecimiento. Asimismo, indicó que recientemente Manuel Neftalí había sido padre, aunque dijo no contar con mayores detalles sobre su situación familiar.
“No he tenido oportunidad de platicar con la familia, con su esposa, con la mamá; ahorita nos hemos dedicado a darles fortaleza y consuelo”, expresó.
El acompañamiento que se brinda a los deudos, explicó, se basa principalmente en el apoyo espiritual a través de la palabra de Dios y principios de tanatología, con el objetivo de hacer más llevadero el proceso de duelo.
“Es un mensaje de acompañamiento, de fortaleza, donde no se tocan temas más que la palabra de Dios… para hacer más llevadero este proceso que están viviendo”, añadió Vélez.
LÁGRIMAS Y RECUERDOS
Durante la ceremonia, una de sus hermanas compartió un mensaje cargado de emotividad, en el que destacó la esencia de Manuel y el cariño que despertó entre familiares, amigos y antiguos compañeros.
“Era una persona muy especial. No le gustaban muchas cosas o por compromiso, pero tenía pequeños detalles que llegaban al corazón”, expresó.
La familia agradeció las muestras de apoyo y acompañamiento recibidas durante estos momentos difíciles. “Nos sentimos bendecidos, amados y sobre todo reconfortados”, señalaron.
También hicieron referencia a un pasaje bíblico que les ha dado fortaleza en estos días: “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón”, reafirmando su fe y esperanza para enfrentar el proceso de duelo.
Uno de los momentos más significativos fue la presencia de antiguos compañeros de secundaria y personas que tenían años sin ver a Manuel, quienes acudieron para despedirse y acompañar a la familia.
“Eso habla de la persona que era Manuel”, mencionaron sus seres queridos.
Entre lágrimas y recuerdos, familiares destacaron que permanecerán vivos los momentos compartidos como padres, hijos, sobrinos, cuñados y amigos, recordando siempre su autenticidad y el cariño sincero que brindó a quienes estuvieron cerca de él.