El respaldo esperado no se observa en la convocatoria. Impuntualidad y escándalos marcan el arranque del partido guinda
Jesús Medina
LA PRENSA
Morena arrancó su operación política en Coahuila muy lejos de aquella narrativa de fuerza y crecimiento que presumían hace apenas unos años. El inicio del proceso dejó más dudas que certezas para el partido guinda, con eventos de baja convocatoria, estructuras desorganizadas y un ambiente frío que terminó evidenciando el complicado momento político que atraviesan en la entidad.
Entre los dos eventos realizados apenas lograron reunir a poca gente, con un ánimo claramente cabizbajo y lejos de la euforia que intentaban transmitir. Militantes desmotivados, operadores dispersos y poca respuesta ciudadana marcaron un inicio desangelado para un partido que hoy ya carga con el desgaste del poder federal y las consecuencias de decisiones nacionales cada vez más cuestionadas.
A esto se sumó la incomodidad evidente de sus dirigentes al momento de enfrentar cuestionamientos relacionados con el narco, la inseguridad y la violencia que vive el país. Las preguntas fueron evadidas y las respuestas quedaron cortas frente a una ciudadanía que exige explicaciones sobre una crisis nacional que diariamente ocupa titulares en todo México.
Incluso, llamó la atención que la propia presidenta nacional de Morena reconociera públicamente que ven posibilidades reales únicamente en dos distritos de Coahuila. Una declaración que terminó por encender alertas dentro de la misma militancia y que para muchos confirmó lo que ya se percibía en el ambiente político: Morena no llega fuerte al estado y enfrenta un escenario mucho más complicado del que intentan aparentar.
La realidad es que Morena ya no puede venderse como oposición ni como movimiento de esperanza. Hoy son gobierno federal y el desgaste comienza a pasar factura. La ciudadanía observa con mayor dureza los resultados en seguridad, economía, salud y costo de vida, mientras las promesas de cambio parecen quedarse cada vez más lejanas de la realidad diaria de millones de mexicanos.