A partir del 1 de julio no se podrán hacer este tipo de uniones en el país europeo, una medida que se tomó ante el fracaso de la ley que tipifica como delito que se obligue a una persona a casarse contra su voluntad
Esta semana, el Parlamento sueco aprobó de forma unánime la prohibición de los matrimonios entre primos de primer grado y otros parientes cercanos. Esta ley, que entrará en vigor a partir del próximo 1 de julio, está dirigida a contrarrestar la «opresión honorífica» que ejercen algunas familias de migrantes para forzar este tipo de casamientos.
De acuerdo con un informe presentado en octubre de 2024 (reportado en la Librería del Congreso de EU), «el matrimonio entre primos, una práctica relativamente poco común en Suecia, se ha vuelto más frecuente como consecuencia de la inmigración procedente de países africanos, asiáticos y de Oriente Medio, donde esta práctica es común».
La comisión investigadora que elaboró el informe, señaló entonces que, si bien, Suecia no lleva estadísticas sobre el número de personas casadas con un primo, ya que la práctica aún es legal, con basándose en información de organizaciones de mujeres, la policía y la fiscalía, concluyó que la práctica del matrimonio entre primos es socialmente perjudicial.
«Señaló que estos matrimonios suelen ser concertados y están asociados a prácticas de honor entre los grupos inmigrantes en Suecia», anota el reporte de la Librería del Congreso estadounidense.
De acuerdo con la comisión, «los matrimonios entre primos suelen estar vinculados a la expectativa de virginidad y castidad sexual para las mujeres afectadas, lo que conlleva restricciones a sus libertades personales tanto antes como durante el matrimonio».
Además, el informa señala que se constató que «estos matrimonios están relacionados con redes familiares delictivas y se utilizan como herramienta para fortalecer la lealtad dentro de dichos grupos».
El análisis también encontró que las estructuras de clan familiares extensos y la disminución de la confianza en las organizaciones institucionales que les acompañan «tienen un efecto negativo en las instituciones democráticas y que los matrimonios entre primos perpetúan este problema».
En el camino de Noruega y Austria
La nueva ley también implica que cualquier matrimonio con parientes cercanos contraído en el extranjero no será reconocido en Suecia, como regla general, y que los hermanastros y hermanos por adopción tampoco podrán casarse entre sí.
«La violencia y la opresión por motivos de honor no tienen lugar en nuestra sociedad«, dijo el ministro de Justicia sueco, Gunnar Strömmer, al presentar la ley.
Strömmer resaltó también que la prohibición es «una medida importante para asegurar el derecho de cada persona a decidir por sí misma sobre su vida».
Con la adopción de esta ley, Suecia se une a otros países como Noruega y Austria, que también han prohibido los matrimonios entre familiares próximos en los últimos años.
Obligar a otra persona a contraer matrimonio contra su voluntad fue tipificado como delito en Suecia en 2014; la primera condena por este motivo se produjo en 2016.
POR STAFF/LATIN US