Durante los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum, una red de diez compañías, sin experiencia alguna en construcción de obras hidráulicas y que simula competencia entre sí, ha obtenido contratos por 2 mil 314 millones de pesos con la CONAGUA.
Marco Antonio Juárez Altamirano era un arquitecto originario de Acapulco que llevaba una vida modesta. En diciembre de 2008, invirtió 245 mil pesos en una pequeña compañía local, llamada Jylco Construcciones, con la esperanza de convertirse algún día en contratista del gobierno. Era una meta que nunca logró.
En febrero de 2022, Marco Antonio murió de COVID-19 en medio de dificultades económicas. “Mi hermano nunca tuvo… bueno, ni casa tuvo. Nosotros entre todos le entramos a estar comprando el medicamento, porque estuvo como 15 días entubado”, recuerda su hermana Francisca.
Marco Antonio Juárez Altamirano era un arquitecto originario de Acapulco que llevaba una vida modesta. En diciembre de 2008, invirtió 245 mil pesos en una pequeña compañía local, llamada Jylco Construcciones, con la esperanza de convertirse algún día en contratista del gobierno. Era una meta que nunca logró.
En febrero de 2022, Marco Antonio murió de COVID-19 en medio de dificultades económicas. “Mi hermano nunca tuvo… bueno, ni casa tuvo. Nosotros entre todos le entramos a estar comprando el medicamento, porque estuvo como 15 días entubado”, recuerda su hermana Francisca.
Jylco Construcciones es solo una pieza de un entramado mayor. Durante los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum, una red de diez compañías, sin experiencia alguna en construcción de obras hidráulicas y que simula competencia entre sí, ha obtenido contratos por 2 mil 314 millones de pesos con la CONAGUA.
Su epicentro es Ferroclin U&Q, constituida en 2014 en la notaría del exgobernador de Tabasco –hoy senador de Morena– Adán Augusto López Hernández, e incluida en la lista de “factureras” definitivas del SAT en enero de este año, tras haber recibido contratos por más de 329 millones de pesos con la CONAGUA entre 2019 y 2023.
La constelación de empresas, que comparte accionistas, gerentes, comisarios, administradores únicos y notarios, ha recibido sus contratos más cuantiosos en las obras hídricas prioritarias del gobierno de López Obrador, como la construcción de la presa Santa María en Sinaloa, la ampliación del distrito de riego del pueblo Yaqui en Sonora y el distrito de riego de la presa Picachos, también en Sinaloa.
Un puñado de altos directivos de la CONAGUA, conformado por antiguos miembros de la Ayudantía de AMLO y funcionarios cercanos a la cúpula de la 4T, estuvo a cargo tanto de la asignación como de la supervisión de la mayor parte de las obras que esta red ganó en el sexenio del tabasqueño.
Alejandra Icela Martínez Rodríguez, hija de la actual secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, fue titular entre octubre de 2020 y mayo de 2021 de la Gerencia de Recursos Materiales, área que otorgó 38 de los 42 contratos detectados por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).
Tras la salida de Martínez Rodríguez, la Gerencia fue encabezada hasta diciembre de 2024 por Ángel Manuel Medel Ríos, un ex integrante de la Ayudantía de López Obrador con nulo conocimiento del sector hídrico.
En conjunto, ambos funcionarios otorgaron casi el 80% (mil 841 millones de pesos) de los 2 mil 314 millones de pesos que este entramado de diez compañías, sin antecedentes en proyectos de ingeniería hidráulica, ha recibido.
En junio de 2021, el expresidente López Obrador designó a Martínez Rodríguez al frente de la Subdirección General de Administración de la CONAGUA, área donde gestionó los recursos financieros de la dependencia y desde donde supervisó, durante casi dos años, los contratos que Medel Ríos asignaba en la Gerencia de Recursos Materiales.
La hija de la actual titular de la SEGOB dejó la Subdirección General de Administración en abril de 2023, solo para ser suplida por José Antonio Zamora Gayosso, otro ex miembro de la Ayudantía de AMLO, quien se mantiene hasta la fecha en el cargo.
Ya en el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, con Zamora Gayosso al frente de las finanzas de la CONAGUA, la red ha seguido recibiendo contratos desde la Gerencia de Recursos Materiales, la cual ahora se encuentra bajo la titularidad de Mariana Puig López, ex tesorera de la Cámara de Diputados entre 2019 y 2023.
Pese a ya estar catalogada como una empresa fantasma, Ferroclin U&Q continúa participando en licitaciones de la CONAGUA. En marzo de 2026, dos meses después de ser incluida en la lista definitiva del SAT, la compañía participó en una licitación para la construcción de un bordo en la margen derecha del río Suchiate en Chiapas.
POR: ARISTEGUI