La abogada Juanita Olalde aclaró que el boxeo es una actividad regulada donde los participantes aceptan riesgos inherentes a la disciplina
Fabiola Sánchez
LA PRENSA
La posibilidad de que la familia del boxeador fallecido reciba una indemnización económica existe, pero tendría que tramitarse por la vía civil y no mediante una denuncia penal, señaló la abogada Juanita Olalde al analizar las implicaciones legales del caso que ha conmocionado a la comunidad deportiva de la Región Centro.
Como se recordará, luego de permanecer varios días hospitalizado en estado delicado, el pasado jueves se confirmó el fallecimiento del boxeador castañense Isaías “El Artillero” Rodríguez, quien había resultado lesionado durante una función de box celebrada el pasado 30 de mayo en el municipio de Cuatro Ciénegas.
Entrevistado al respecto, la especialista explicó que, antes de hablar de responsabilidades, es necesario determinar si la pelea se desarrolló bajo un marco legal, es decir, si contó con los permisos correspondientes y fue organizada por organismos o promotores debidamente registrados ante las autoridades deportivas, de ser así, el combate se considera una actividad autorizada y regulada.
Indicó que no se configuraría el delito de homicidio, ya que el Estado contempla este tipo de competencias deportivas como actividades en las que los participantes aceptan ciertos riesgos inherentes a la disciplina, por ello, cuando se cumplen todos los requisitos legales y de seguridad, la vía penal prácticamente queda descartada.
Precisó que los familiares podrían recurrir a una demanda civil para solicitar una compensación por daño moral derivada del fallecimiento del deportista.
Explicó que este mecanismo jurídico permite reclamar una reparación económica cuando una persona sufre afectaciones por la pérdida de un ser querido.
La abogada añadió que la cuantificación de una posible indemnización dependerá de diversos factores y de las pruebas que se presenten ante la autoridad judicial, aunque reconoció que suelen tomarse como referencia criterios similares a los aplicados en otros casos relacionados con la pérdida de la vida.
Señaló que aunque en México se han registrado antecedentes de boxeadores que han fallecido a consecuencia de lesiones sufridas durante combates oficiales, este tipo de hechos no son frecuentes en la región.