El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán afirmó que la Casa Blanca politizó la Copa del Mundo 2026.
La Copa del Mundo 2026 organizada por México, Canadá y Estados Unidos está escalando a un nivel político por la forma en que el gobierno de Donald Trump ha tratado a algunos equipos y, ahora, las autoridades de Irán señalaron directamente al gobierno de los Estados Unidos de quebrantar los principios de neutralidad deportiva.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, responsabilizó a la administración de Donald Trump de convertir la justa en uno de los eventos deportivos «más politizados», derivado de las trabas administrativas impuestas a su delegación, esto durante su rueda de prensa de los lunes.
Ante las complejidades de visado y la imposibilidad de operar logísticamente en suelo estadunidense, el representativo asiático tuvo que trasladar su campamento a Tijuana, México cancelando su plan original de Tucson, Arizona.
Debido a las fricciones políticas en Oriente Medio, Baqaei agradeció públicamente el respaldo de las instituciones mexicanas para albergar al equipo nacional.
Irán acusa a Estados Unidos de condiciones estrictas en el Mundial 2026
Los reclamos escalaron tras revelarse las severas pautas de viaje dictadas por la Casa Blanca. Los futbolistas de Irán tendrán prohibido concentrar en territorio estadunidense y deben abandonar el país después de cada partido.
A esta directriz se suma la negativa del Departamento de Estado para otorgar visados a 14 miembros del personal directivo, técnico y de asesoría. Entre los afectados por el veto se encuentran Hedayat Mombeini, secretario general de la Federación de Fútbol de Irán, y el vicepresidente Mehdi Mohammad Nabi.
Mientras que diplomáticos estadunidenses como Tom Barrack defendieron la correcta expedición de visas para el «personal de apoyo necesario», las representaciones diplomáticas de Teherán calificaron estas acciones como la «peor forma posible de injerencia políticamente sesgada en el deporte».
La embajada de Irán en Ankara emitió una enérgica postura acusando un «trato discriminatorio» que vulnera las normativas de competencia internacional.
De acuerdo con sus comunicados oficiales, estas decisiones institucionales representan un atropello reglamentario flagrante. «Al extender sus caprichosas hostilidades contra la nación iraní al ámbito del deporte, el gobierno estadunidense, en la práctica, está privando a la selección nacional de Irán de su derecho a jugar en la Copa del Mundo en condiciones normales y sin presiones ni estrés indebidos», sentenció.
POR: EXCELSIOR