Su madre, Nancy Lizeth, de 33 años, y su padrastro, Kevin Euclides, de 27, argumentaron que era un castigo por mal comportamiento
Un niño de 11 años con condición autista quedó arrodillado sobre un charco de lodo, bajo el sol directo de Mexicali, mientras su madre y su padrastro justificaban la escena como un “castigo” por mal comportamiento. Sin embargo, una denuncia anónima en la Policía Municipal desencadenó la detención de la pareja en el fraccionamiento Residencial Monarcas.
La madre, Nancy Lizeth, de 33 años, y su pareja, Kevin Euclides, de 27, enfrentan ahora un proceso penal por presunto maltrato infantil ante la Fiscalía General del Estado de Baja California.
¿Cómo encontraron al menor?
Los agentes municipales llegaron al domicilio tras recibir el reporte anónimo. Al ingresar al patio de la vivienda, hallaron al niño arrodillado sobre el lodo y con la vista dirigida al cielo, expuesto directamente a los rayos del sol y a las altas temperaturas características del verano en Mexicali.
La condición del menor en ese momento concentró de inmediato la atención de los elementos. El hecho de que se tratara de un niño con condición autista agravó la valoración de la situación por parte de las autoridades.
La explicación de la pareja y la respuesta policial
Nancy Lizeth y Kevin Euclides les dijeron a los agentes que el niño se había “portado mal” y que la medida era una forma de corregirlo. Los elementos les informaron en ese momento que la acción constituía un delito tipificado como maltrato infantil, sin importar el argumento disciplinario.
La pareja no opuso resistencia. Ambos fueron trasladados de inmediato a la subcomandancia González Ortega, donde se iniciaron los trámites legales correspondientes.
A raíz de los hechos, el niño fue separado de la pareja y puesto bajo resguardo de la autoridad investigadora. Las instancias competentes le realizaron una valoración para determinar si presentaba algún daño físico o psicológico derivado del episodio.
Tras esa evaluación, el menor fue canalizado al Sistema DIF Estatal, que asumió el seguimiento de su situación y su protección. La Fiscalía General del Estado recibió a los dos detenidos para conducir las investigaciones formales del caso.
El delito de maltrato infantil y la condición autista como agravante
El maltrato infantil en México contempla sanciones que van desde multas hasta penas privativas de libertad, y la vulnerabilidad del menor puede incidir en la calificación del delito. La condición autista del niño lo coloca en una categoría de protección especial bajo la legislación vigente, ya que su capacidad para comprender o resistir la situación es distinta a la de un menor neurotípico.
Exponer a un menor con autismo a condiciones extremas de temperatura y a una postura física forzada representa, para los especialistas en la materia, un riesgo diferenciado. Las autoridades deberán determinar si el cuadro amerita cargos adicionales o agravantes en la acusación formal.
El papel de la denuncia ciudadana
El caso no habría llegado a manos de la policía sin la llamada anónima que alertó a las autoridades. Ese reporte activó el protocolo de atención y permitió que los agentes intervinieran antes de que la situación se prolongara.
La denuncia ciudadana resultó determinante para proteger al menor. Las autoridades de Mexicali no han revelado si el reporte provino de un vecino del fraccionamiento o de alguien con acceso directo al domicilio.
Lo que sigue en el proceso
La Fiscalía General del Estado lleva ahora la investigación y definirá los cargos concretos que se formularán contra Nancy Lizeth y Kevin Euclides. El DIF Estatal, por su parte, tiene bajo su tutela al menor mientras se resuelve su situación legal y familiar.
El caso pone en el centro del debate la responsabilidad de los adultos a cargo de menores con condiciones de neurodesarrollo. Las autoridades de Baja California no han emitido hasta el momento un pronunciamiento público sobre medidas preventivas adicionales derivadas del incidente.
Información de Infobae