El área, que se extiende por unos mil 200 kilómetros del fondo marino a unos siete kilómetros de la superficie, tiene unos 10 millones de cad4veres, un inmenso patrimonio paleontológico y varios oasis de biodiversidad
EFE.- En el sureste del océano Índico, a lo largo de unos mil 200 kilómetros del fondo marino, se encuentra un enorme cementerio de ballenas que es el más profundo, extenso y antiguo que se haya descubierto.
La zona, que podría reunir hasta 10 millones de cad4veres, incluye restos tanto modernos como antiguos, con fósiles de 5.3 millones de años, de acuerdo el equipo que realizó el hallazgo, que publica los detalles este miércoles en la revista Nature.
Hasta el momento se han encontrado fósiles de especies de ballenas que no se conocían, así como la posibilidad de investigar la evolución de los zifios, unos misteriosos cetáceos depredadores que, aunque aún están vivos no se les ha podido estudiar por la poca frecuencia con qu.
El cementerio, ubicado en la zona de fractura de Diamantina, es además único porque los restos se encuentran hasta a siete mil un metros profundidad, mientras que en los otros cementerios de ballenas conocidos no superan los 4 mil 200. Sin embargo, no se trata sólo de un lugar muerto.
De acuerdo con el equipo que hizo el estudio, encabezado por la Academia china de Ciencias e integrado también por investigadores italianos y neozelandeses, “uno de los fenómenos más fascinantes” de las profundidades marinas es la «caída de ballenas», que se produce cuando una muere y su cadáver se hunde hasta el fondo del océano.
Allí, sus restos crean “un oasis” de biodiversidad que alberga comunidades especializadas compuestas por gusanos devoradores de huesos, bivalvos quimiosintéticos y ofiuras (animales parecidos a las estrellas de mar). En el caso del nuevo cementerio, algunos de estos seres son aún desconocidos para la ciencia.
Los misteriosos zifios y el patrimonio paleontológico
Las «características excepcionales» del lugar ofrecen «una perspectiva privilegiada sobre la historia evolutiva de los zifios, unos enigmáticos cetáceos depredadores de aguas profundas”, dijo a EFE el investigador de la Universidad de Pisa (Italia) Alberto Collareta, uno de los firmantes del artículo.
Además, revela un proceso de fosilización aún poco estudiado, como es la conservación de los restos de vertebrados directamente en las profundidades gracias a la acción protectora de gruesas incrustaciones de hierro y manganeso.
Este descubrimiento, hecho en 2023 y que fue “en buena medida inesperado” —reconoció Collareta—, se logró con un batiscafo Fendouzhe, que se sumergió en 32 zonas de la fosa Diamantina y recuperó 43 fósiles.
Hasta ahora, en el cementerio se han localizado 485 yacimientos fósiles y cinco «caídas de ballena» todavía activas (que albergan comunidades de animales), y los investigadores calculan que en toda la zona podría haber más de 10 millones de cadáveres.

En casi todas las exploraciones se ha documentado la presencia de fósiles, a menudo por docenas en cada inmersión, por lo que Collareta considera que los restos observados directamente representan “sólo una mínima parte del inmenso patrimonio paleontológico que se conserva en el fondo marino”.
Por ejemplo, entre los restos más viejos recuperados y datados está parte de un cráneo de la especie extinta Pterocetus benguelae, de hace 5.3 millones de años, del periodo conocido como Plioceno temprano.
Entre los fósiles identificados también hay especies que actualmente están vivas, como la ballena picuda de aguas profundas o la de dientes de correa, y extintas como la Pterocetus diamantinae, hasta ahora desconocida y que se ha descrito gracias a esta investigación.
Collareta destaca que el yacimiento ofrece una “perspectiva privilegiada” sobre los zifios que, a pesar de sus dimensiones (hasta 12 metros) y de la variedad de especies (al menos 24 vivas), “su biología es en gran parte desconocida, pues algunas nunca han sido avistadas en el mar y sólo se conocen por raros varamientos”.
Así, el cementerio es también de “un archivo fundamental para comprender cómo estos cazadores de las profundidades desarrollaron un estilo de vida tan extremo a lo largo de millones de años”.
POR STAFF/LATIN US