El Sindicato Minero en Coahuila pasó de coordinar 50,000 obreros a tan solo 500 en todo el estado, mantenido activas únicamente tres secciones
Por: Karla Cortez
La Prensa
NUEVA ROSITA, COAHUILA. — En un reflejo de la profunda transformación económica y laboral que atraviesa la entidad, el Sindicato Minero en Coahuila sufrió una drástica reducción histórica en su estructura, pasando de coordinar 19 secciones con más de 50 mil obreros a mantener activas únicamente 3 secciones con menos de 500 mineros organizados en todo el estado. Así lo reveló Javier Martínez Valadez, delegado especial del Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato Minero.
El representante sindical detalló el panorama actual de las delegaciones remanentes que resisten en territorio coahuilense:
- Secciones Activas: Únicamente se encuentran operando las secciones 14 (Nueva Rosita), 16 y 81.
- Padrón de Trabajadores: La base gremial apenas oscila entre los 400 y 500 mineros formalmente organizados.
- Pérdida de Empleos: Tan solo en los municipios que integran la Región Carbonífera se documenta la pérdida de cerca de 28 mil puestos de trabajo directos en los últimos años.
Martínez Valadez señaló de manera categórica que este declive estructural e institucional fue provocado por el recorte y la cancelación generalizada de los contratos de suministro de carbón, lo que forzó el reajuste masivo del personal en las plantas y desarrollos extractivos, quedando vigentes en la mayoría de los casos únicamente las representaciones de los comités sindicales.
«Hay mineros en todas las modalidades especializadas. Todos somos trabajadores de pico, hispanos, operadores de maquinaria… adaptados a las nuevas formas de trabajo. Pero organizados formalmente bajo las siglas de nuestra estructura, la realidad es que apenas sumamos alrededor de quinientos», expresó el delegado especial.
Finalmente, el entrevistado evocó la relevancia histórica que tuvo la cuenca en las decisiones del movimiento obrero de la República, explicando con nostalgia que la Sección 14 de Nueva Rosita fungió prácticamente como «la sucursal del Comité Ejecutivo Nacional» durante sus épocas de mayor auge y bonanza industrial.