Las autoridades fronterizas confirmaron que las estructuras entre Piedras Negras y Eagle Pass resultaron intactas
Por: María Rodríguez
La Prensa
PIEDRAS NEGRAS, COAHUILA. – Las boyas flotantes que fueron arrastradas por la corriente del río Bravo no provocaron daños en los puentes internacionales que conectan Piedras Negras con Eagle Pass, luego de que durante la noche del jueves se activara una alerta por el posible impacto de estos dispositivos contra la infraestructura fronteriza.
De acuerdo con las autoridades, existía preocupación debido a que más de un centenar de boyas, pertenecientes al muro flotante instalado en territorio estadounidense, descendían sin control por el cauce del río. El principal riesgo era que golpearan los pilares de los puentes o se acumularan para formar un bloqueo que favoreciera el desbordamiento del Bravo.
Sin embargo, ambos escenarios fueron descartados, ya que la fuerza y dinámica de la corriente hicieron que las boyas desviaran su trayectoria antes de llegar a los pilotes de soporte. Algunas quedaron atrapadas entre la vegetación de las orillas, mientras que otras continuaron río abajo sin afectar las estructuras.
El coordinador regional de Protección Civil en la Región Norte, Francisco Contreras Obregón, informó que las autoridades mantuvieron vigilancia permanente sobre el desplazamiento de las boyas y confirmó que, hasta el momento, no se han registrado afectaciones en ninguno de los tres puentes internacionales.
Asimismo, señaló que las boyas avanzan de manera dispersa y no como un solo bloque, lo que reduce significativamente la posibilidad de que generen obstrucciones en el cauce del río o representen un peligro para la infraestructura fronteriza. Las autoridades continuarán monitoreando la situación mientras permanezca el incremento en el nivel del río Bravo.