Cientos de familias enfrentan desabasto por problemas técnicos en las bocatomas
Por: María Rodríguez
La Prensa
NUEVO LAREDO, TAMPAULIPAS. – Miles de habitantes de Nuevo Laredo continúan enfrentando problemas en el suministro de agua potable, luego de que la creciente del Río Bravo complicara la operación de la infraestructura de captación, agravando el desabasto que la ciudad ya registraba en días recientes.
De acuerdo con autoridades municipales, las lluvias registradas en la cuenca alta del Río Bravo, principalmente en los estados de Nuevo León y Coahuila, incrementaron considerablemente el caudal del afluente, situación que dificultó el funcionamiento de las bocatomas encargadas de abastecer el sistema de distribución de agua potable.
La contingencia ocurre además en un contexto de altas temperaturas. La Dirección de Protección Civil y Bomberos emitió una alerta por una nueva onda de calor que, a partir de este lunes, podría elevar los termómetros hasta los 43 grados centígrados, condiciones que incrementan la demanda del recurso hídrico y el riesgo para la población.
Previamente, autoridades municipales habían atribuido el desabasto al bajo nivel del Río Bravo, el cual llegó a registrar aproximadamente 30 centímetros de profundidad en la zona de captación. Sin embargo, tras el incremento del caudal, el problema se trasladó a las dificultades operativas ocasionadas por la fuerza de la corriente y la acumulación de material vegetal en las bocatomas.
La alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas Villarreal, informó que el nivel del río descendió a aproximadamente 2.5 metros, lo que ha permitido avanzar en las labores para restablecer el servicio. Agregó que personal del Equipo Subacuático de Buzos de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa) trabaja en la limpieza y rehabilitación de las estructuras de captación para recuperar la capacidad de bombeo.
La edil indicó además que las proyecciones más recientes muestran una disminución del nivel del Río Bravo, al pasar de una estimación de 6.8 metros a 5.7 metros. De mantenerse esta tendencia, las condiciones facilitarán las maniobras para retirar maleza y otros materiales que obstruyen las bocatomas, permitiendo avanzar en la recuperación del servicio.
Por su parte, la Comapa confirmó que el nivel del río continúa descendiendo y señaló que su personal realiza revisiones y ajustes en los equipos de bombeo con el objetivo de incrementar la capacidad operativa del sistema.
No obstante, el organismo precisó que, aunque las condiciones del río han comenzado a mejorar, el restablecimiento del suministro no será inmediato en toda la ciudad, por lo que exhortó a la población a hacer un uso responsable del agua y almacenar únicamente la cantidad necesaria mientras continúan los trabajos de rehabilitación.