Bomberos de Nueva Rosita la atendieron en su domicilio; se indaga cómo obtuvo el fármaco controlado
Por: María Rodríguez
La Prensa
NUEVA ROSITA, COAHUILA. — Una intensa movilización de cuerpos de auxilio y autoridades de investigación se registró en la colonia Comercial, luego de que una menor de tan solo 11 años de edad, identificada como Kelly «N», ingresara de urgencia al área de hospitalización tras resultar lesionada en una riña e ingerir medicamento controlado.
Los hechos se desencadenaron en un domicilio ubicado sobre la calle Emiliano Zapata (Zapata), lugar al que arribaron paramédicos del Departamento de Bomberos como primeros respondientes tras recibir el reporte de una persona lesionada. En el sitio, los socorristas brindaron atención prehospitalaria a la niña, quien presentaba contusiones y golpes visibles en el rostro, extremidades superiores y diversas partes del cuerpo.
Durante la valoración médica inicial, la menor manifestó haber sido golpeada y se detectó además que había consumido clonazepam, una sustancia de uso estrictamente controlado. Ante la combinación de las contusiones y el riesgo por la ingesta del fármaco, fue trasladada de inmediato en ambulancia al Centro de Salud para ser estabilizada, recibir atención especializada y permanecer bajo estricta observación médica.
DESCARTAN AGRESIÓN DE ADULTOS
Tras el ingreso de la paciente, el personal médico notificó el caso a la Agencia de Investigación Criminal (AIC), cuyos elementos acudieron a entrevistarse con los padres de la menor e iniciar las primeras diligencias.
De acuerdo con las indagatorias preliminares de los agentes investigadores, el diagnóstico oficial de la niña fue de policontundida. Asimismo, las autoridades lograron establecer que las lesiones físicas fueron consecuencia de un enfrentamiento a golpes con su propia prima, también menor de edad, descartándose de momento la intervención o agresión directa por parte de alguna persona adulta.
Las autoridades correspondientes mantienen abierta la investigación para esclarecer la totalidad de las circunstancias del incidente, determinando cómo tuvo acceso la menor al clonazepam y si existe alguna responsabilidad legal o conducta constitutiva de delito. El caso reabre la alerta en la comunidad sobre la urgencia de reforzar la supervisión de los menores en el hogar y mantener los medicamentos bajo estricto resguardo.
Publicado por Iris Camila Beltran




