• Participó María del Consuelo Venancio, originaria de Guanajuato
En la sesión de la Comisión Permanente, María del Consuelo Venancio, hablante de lengua otomí, expresó que las mujeres indígenas no son folklor, sino gente pensante. “No pido leyes exclusivas para nosotras; háganlas iguales a las de ustedes. Con eso se solucionaría todo, respétenlas”.
Expresó que es una mujer que cree en sus gobernantes, que lucha porque su espacio sea mejor, que cree en un mejor mañana trabajando fuerte en este presente, “cultivando mi milpa con técnicas ancestrales, sin pelearme con la ciencia, sino compaginando ambas, porque así da mejor resultado”.
“Llevo conmigo –agregó– el recuerdo de mi abuela y el sufrimiento de mi madre, pero a través de esas lágrimas ella me enseñó a leer, a rezar, a cantar, a cocinar y, sobre todo, a soñar. A saber, que hay leyes que nos cuidan, que nos protegen, que no estamos solos, y que el canto de un ave es igual para todos”.
Dijo ser de la comunidad de Delgado de Abajo, en Comonfort, Guanajuato, la cual aún no está registrada como comunidad indígena “debido a la burocracia, y a pesar de ello no perdemos nuestra identidad”.
Recordó que de niña se escondía, porque si la veían hablando en su lengua, era algo malo; les hacían sentir sin valor. Afortunadamente, hoy ese panorama ha cambiado. “Ahora los tenemos a ustedes y todo ha mejorado. He llevado mi tortilla ceremonial por muchos lugares porque es el estandarte de mi pueblo, Comonfort”.
Informó que en su comunidad tiene una «Casita de Sueños», que es un lugar mágico donde impartimos clases de lectura, escultura, dibujo, música y gastronomía, a efecto de que los niños tengan un oficio y también trabajan algunas mujeres. Además, están creando un proyecto productivo a través de la escultura en cerámica.
Compartió que siempre le gustó leer, porque a través de la lectura podía viajar a otros lugares. “Gracias a El Principito, que me invitaba a soñar y reflexionar, pude ver la vida de otra manera. También disfruté las aventuras de El Quijote, o el estado de ánimo de Franz Kafka con su Metamorfosis”.
María del Consuelo tiene estudios de bachillerato, es madre de familia, imparte talleres de gastronomía, cultura y es cuentacuentos; es cocinera tradicional, cuidadora de plantas endémicas y del medio ambiente. En su mensaje estuvo acompañada del presidente municipal Gilberto Zárate Nieves.
Publicado por R Z




