El asalto a un local de maquinitas ocurrió el 11 de junio de 2025 en Texas, tras diversas investigaciones se reveló que ella había planeado el robo por lo que contrató a su hijo y amigos adolescentes

San Juanita Lee Guerra fue detenida en Nuevo Laredo el 3 de agosto de 2026 y entregada a autoridades de Texas para enfrentar cargos de robo agravado y participación en una organización criminal con uso de arma mortal, después de que la investigación la ubicó como la presunta autora intelectual del asalto a un local de maquinitas ocurrido el 11 de junio de 2025 en Río Bravo, en el condado de Webb.

La captura ocurrió tras más de un año en fuga y cerró la etapa de localización de la mujer de 36 años, a quien las autoridades señalaron como la persona que habría planeado y coordinado el atraco. Después de su detención en Tamaulipas, fue trasladada a Laredo y quedó recluida en la cárcel del condado de Webb en espera del proceso judicial.

El caso comenzó cuando se denunció un robo a mano armada en un negocio ubicado en el número 1216 de la calle Espejo Molina, en la comunidad de Río Bravo, a 12 millas al sureste de Laredo. Las indagatorias sostuvieron que un grupo de cinco jóvenes entró armado al establecimiento, amagó a empleados y clientes y se llevó varios miles de dólares en efectivo antes de huir.

Las autoridades detuvieron a los presuntos responsables materiales pocas horas después del robo. Entre ellos estuvieron Nathan Guerra, hijo de San Juanita; Miguel Ramírez, Ferni Jandel Costilla, Damián López y Felipe Pavón, con edades de entre 17 y 19 años.

La investigación apuntó a una estructura detrás del robo

Aunque las capturas iniciales permitieron identificar a quienes habrían ejecutado el asalto, la investigación no se cerró en ese punto. Los agentes del condado de Webb mantuvieron abierta una línea para determinar si alguien había organizado la logística del golpe y dirigido a los participantes.

Esa ruta llevó a San Juanita Lee Guerra. De acuerdo con el expediente, las autoridades la identificaron como sospechosa dentro de la comisión del delito y sostuvieron que habría aconsejado a su hijo sobre cómo realizar el robo al negocio de maquinitas.

La imputación en su contra incluyó dos delitos de primer grado bajo la legislación de Texas: robo agravado y participación en una organización criminal con uso o exhibición de arma mortal. Esos mismos cargos alcanzaron a Nathan Guerra y a los otros cuatro jóvenes vinculados con el caso.

La respuesta central del caso fue esa: las autoridades no la ubicaron como una participante más del asalto, sino como la presunta cabeza de la operación criminal. Por eso la búsqueda continuó incluso después de las primeras detenciones.

La detención se concretó con cooperación entre México y Estados Unidos

Tras la emisión de las órdenes de arresto, Guerra salió del área y permaneció prófuga mientras corporaciones de seguridad seguían pistas sobre su paradero. Finalmente fue ubicada en Nuevo Laredo, donde la SSPC ejecutó la detención.

Después se activó el mecanismo de entrega a Estados Unidos. La mujer fue presentada ante autoridades mexicanas para cumplir el procedimiento legal correspondiente y más tarde fue transferida en el Puente Internacional, donde agentes del Departamento del Sheriff del Condado de Webb la recibieron para su traslado a Texas.

En la localización y captura participaron instancias de ambos países. Del lado estadounidense intervinieron la Fuerza de Fugitivos de la Costa del Golfo, el Servicio de Marshals de Estados Unidos, el Departamento de Policía de Laredo, la Oficina del Sheriff del Condado de Webb, la Fiscalía del condado y el Departamento de Seguridad Pública de Texas.

El sheriff Martin Cuellar afirmó que la detención mostró el alcance de la coordinación entre agencias locales, estatales, federales e internacionales. En su mensaje sostuvo: “Esta detención demostró lo que se logró cuando las agencias de seguridad mantuvieron una comunicación sólida y trabajaron juntas todos los días”.

También señaló: “No importó cuánto tiempo tomó ni dónde un fugitivo intentó esconderse, incluso a través de una frontera internacional; seguimos trabajando juntos para encontrarlos, traerlos de vuelta al condado de Webb y asegurarnos de que enfrentaran la justicia”.

La entrega de Guerra se convirtió así en el último movimiento de una investigación que comenzó con un asalto ejecutado por cinco jóvenes y terminó con la captura de la mujer señalada como coordinadora. Su situación jurídica quedó en manos de un tribunal de Texas, que debía determinar el curso del proceso penal en su contra.

  • San Juanita Lee Guerra fue detenida el 3 de agosto de 2026 en Nuevo Laredo, después de más de un año prófuga.
  • Las autoridades la acusaron de haber planeado el robo armado a un local de maquinitas en Río Bravo, Texas, ocurrido el 11 de junio de 2025.
  • Enfrentó cargos de robo agravado y participación en una organización criminal con uso de arma mortal; después de su entrega quedó en la cárcel del condado de Webb.

Información de Infobae

Publicado por Iris Camila Beltran