Delincuentes desactivaron alarmas, destruyeron cámaras y abrieron la caja fuerte para apoderarse de mercancía de oro, plata y efectivo

Fabiola Sánchez

LA PRENSA

Un monto superior a los 7 millones de pesos es lo que la familia propietaria de una joyería de Monclova estima como pérdida tras el robo registrado en el establecimiento, entre mercancía de oro y plata, dinero en efectivo y monedas de alto valor, informó Gabriela Peña.

La afectada del negocio ubicado en la calle Hidalgo entre De la Fuente y Miguel Blanco de la Zona Centro dio a conocer que durante lo ocurrido la noche del viernes dos veces se activaron las alarmas.

Comentó que, en un primer momento, revisaron las cámaras de vigilancia y no detectaron ninguna anomalía, pero posteriormente volvieron a recibir una alerta y al intentar ingresar nuevamente al sistema descubrieron que las cámaras habían dejado de funcionar.

Al acudir al establecimiento, aproximadamente a las 11:20 horas, encontraron daños en la estructura y un boquete utilizado presuntamente por los delincuentes para ingresar, además de las vitrinas prácticamente vacías.

Señaló que los delincuentes también lograron abrir la caja fuerte, donde había más de medio millón de pesos en efectivo, así como dos centenarios y un bicentenario.

Detalló que solamente en mercancía el monto de lo sustraído supera los 5 millones de pesos, mientras que al sumar el efectivo y las monedas de oro, la pérdida total podría alcanzar o superar los 7 millones de pesos.

Manifestó que los delincuentes utilizaron herramienta especial para violentar la caja fuerte y que en el sitio quedaron indicios de que pudieron emplear algún equipo que provocó marcas de quemadura.

Por la forma en que fue cometido el robo, la familia considera que los responsables pudieron haber estudiado previamente el establecimiento, pues desactivaron las alarmas, dejaron fuera de funcionamiento las cámaras y sustrajeron el disco duro donde se almacenaban las grabaciones.

Tras el atraco, los afectados se presentaron ante las autoridades estatales para interponer la denuncia correspondiente, mientras agentes investigadores realizan las diligencias para establecer la identidad de los responsables y la forma en que operaron.

La familia también trabaja en la reparación de los daños ocasionados al inmueble, con la expectativa de que las investigaciones permitan esclarecer el robo y recuperar parte de lo sustraído.

Publicado por Iris Camila Beltran