La especie enfrenta un nuevo escenario en Estados Unidos, mientras el Museo del Desierto mantiene esfuerzos para reproducir ejemplares y evitar otra desaparición silvestre


Por: Ana Serrato
La Prensa

 
COAHUILA. – La administración de Estados Unidos abrió la puerta a reducir la protección de la especie, mientras en Saltillo el Museo del Desierto participa en su recuperación y reproducción.

El lobo mexicano vuelve a estar en el centro de la polémica. Mientras en Estados Unidos, el Presidente Donald Trump ordenó revisar la protección federal de esta especie, en Coahuila continúan los esfuerzos para evitar que desaparezca.

Trump firmó una orden ejecutiva que da al Departamento del Interior un plazo de 90 días para determinar si el lobo gris y el lobo gris mexicano cumplen con los criterios para mantener su protección bajo la Ley de Especies en Peligro de Extinción.

Si las autoridades estadounidenses concluyen que las poblaciones se han recuperado lo suficiente, podrían iniciar un proceso para reducir o retirar las restricciones federales. La medida también contempla revisar las reglas para permitir acciones letales contra lobos cuando sean considerados una amenaza para el ganado.

Durante el anuncio, Trump habló de permitir a los rancheros defender sus rebaños. Sin embargo, la orden no significa que los ganaderos puedan comenzar a disparar legalmente contra los lobos de manera inmediata, pues cualquier modificación tendría que pasar por procesos administrativos y legales. (Proceso)

La propia secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, recordó durante el acto que el lobo mexicano continúa protegido.

En Saltillo, la historia es diferente

La decisión estadounidense contrasta con el trabajo que desde hace años se realiza en Saltillo para recuperar a esta especie.

El Museo del Desierto forma parte del programa binacional para la recuperación de las poblaciones silvestres del lobo mexicano y ha participado en su reproducción durante más de dos décadas.

Actualmente, el museo trabaja nuevamente con ejemplares destinados a fortalecer el programa de reproducción. En años anteriores, sus instalaciones han permitido el nacimiento de 27 cachorros, varios de los cuales fueron trasladados posteriormente a otras instituciones. (Grupo Milenio)

El lobo mexicano, cuyo nombre científico es Canis lupus baileyi, fue considerado extinto en vida silvestre hasta 1976, después de décadas de persecución, cacería y envenenamiento tanto en México como en Estados Unidos. Gracias a programas binacionales de conservación, la especie volvió a ser reintroducida en su hábitat natural. (Grupo Milenio)

Actualmente, la población silvestre sigue siendo reducida. En Estados Unidos se contabilizan alrededor de 317 ejemplares en libertad, principalmente en Arizona y Nuevo México, mientras que en México existen poblaciones mucho más pequeñas en zonas de las sierras. (N+)

Un futuro que vuelve a estar en juego

Organizaciones conservacionistas han advertido que debilitar las protecciones podría poner en riesgo décadas de trabajo para recuperar al lobo mexicano, una especie que todavía enfrenta problemas genéticos y una población limitada.

En Coahuila, el Museo del Desierto mantiene su participación en esta tarea. Su trabajo forma parte de una estrategia en la que los ejemplares son seleccionados cuidadosamente para reproducción y, cuando cumplen las condiciones necesarias, algunos pueden ser candidatos para regresar a la vida silvestre. (Grupo Milenio)

Así, mientras en Estados Unidos se debate nuevamente si el lobo debe seguir protegido, en Saltillo continúa una labor que busca exactamente lo contrario: que el lobo mexicano no vuelva a desaparecer.

Publicado por Iris Camila Beltran