Al presenciar el estado en el que se encontraba el menor, una vecina le practicó maniobras de reanimación antes de su traslado a un nosocomio en un vehículo particular
Fabiola Sánchez
LA PRENSA
“¡Despierta, despierta!”, fueron las palabras que una mujer repetía desesperadamente mientras sostenía entre sus brazos a un menor que había sido encontrado inconsciente dentro de un domicilio, en un momento de angustia en el que decidió intervenir y realizar maniobras de auxilio para intentar salvarle la vida.
La testigo relató que, ella se encontraba en una reunión familiar cerca del domicilio en la calle Chente Ramos de la Colonia Occidental cuando escucho los gritos desesperados de una mujer, al salir observo a la madre del menor corriendo por la calle pidiendo ayuda.
“Una ambulancia mi güerito no despierta, ayúdenme”, era lo que gritaba con desesperación la madre de Alexander y al escucharla ella junto a sus invitados que están en el domicilio se acercaron a ver que era lo que ocurría.
Comentó que, al percatarse de que el niño se encontraba tendido y sin reaccionar, lo levantó entre sus brazos y lo sacó del domicilio, donde fue colocado sobre unas sillas mientras los presentes pedían que comenzara a practicarle respiración de boca a boca, sin pensarlo, inició las maniobras de reanimación y permaneció junto al menor intentando obtener alguna respuesta.
De acuerdo con su testimonio, durante las maniobras el pequeño presentó algunos estremecimientos, lo que la llevó a continuar con los esfuerzos de auxilio mientras le hablaba y le pedía que reaccionara.
Resaltó que, la escena era desgarradora, en el lugar había menores de edad, entre ellos recuerda el rostro de una pequeña de aproximadamente 8 años de edad quien asustada, en llanto permanecía a un costado del cuerpo del pequeño, sin dar crédito a lo ocurrido algunos otras personas entre llanto y gritos pedían al pequeño despertara.
Comenta que, ante la falta de respuesta a la emergencia un vecino llegó a bordo de un vehículo y ayudó a trasladar al menor, mientras los presentes permanecían conmocionados por lo ocurrido.
Fue durante esos momentos cuando comenzaron a escucharse reclamos hacia la madre de Alexander, a quien algunos de los presentes señalaban por un supuesto regaño y una presunta agresión física previa.
Según la versión proporcionada por la testigo, entre los reclamos se escuchó que, si el menor no hubiera sido presuntamente regañado y golpeado, no habría tomado la decisión de atentar contra su propia vida, sin embargo, la mujer dejó claro que ella no presenció directamente una posible agresión, por lo que dichas acusaciones corresponden únicamente a versiones de personas presentes y deberán ser investigadas y corroboradas por las autoridades.
Publicado por Iris Camila Beltran




