Se trata de 13.5 millones de pesos para reparar la infraestructura sanitaria de Sabinas tras detectar fugas de aguas negras

Por: Irma de la Garza

La Prensa

MONCLOVA, COAHUILA. – La Comisión Nacional del Agua (Conagua) ofreció pagar la mitad de los 27 millones de pesos que cuesta reparar la Planta Tratadora de Aguas Residuales (PTAR) del Municipio de Sabinas. Así lo informó el Colectivo Ciudadano de Coahuila, organismo aglutinado al Foro de Rescate del Río Sabinas y Presa Don Martín.

En rueda de prensa el profesor Alejandro Múzquiz y Sergio Kobel informaron lo anterior luego de tener una reunión con autoridades federales de la Conagua en la ciudad de Monterrey.

Los integrantes del Colectivo Ciudadano Coahuila y Foro Rescate del Río Sabinas y Presa Don Martín, señalaron que expusieron a la Conagua las condiciones ambientales que presenta la región y recibieron información sobre las inspecciones efectuadas por autoridades federales en distintos puntos de la cuenca.

Las revisiones de la Conagua permitieron identificar sitios donde aguas residuales provenientes del sistema de drenaje municipal son descargadas sin recibir tratamiento. Los escurrimientos alcanzan afluentes que posteriormente desembocan en el Río Sabinas, lo que representa una afectación directa para uno de los principales sistemas hidrológicos de la Región Carbonífera.

Conagua confirma fallas en el sistema de tratamiento

La Dirección de la Cuenca del Río Bravo, dependiente de la Comisión Nacional del Agua, detectó que la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Sabinas se encuentra fuera de operación. Como consecuencia, parte de las aguas generadas por el sistema de alcantarillado son conducidas hacia el Arroyo Blanco.

Ese afluente posteriormente desemboca en el Río Sabinas, por lo que el problema trasciende las instalaciones municipales y alcanza directamente el cauce. Durante una segunda inspección, personal federal también encontró presencia de aguas residuales crudas en el Arroyo Aguilillas, otro de los afluentes relacionados con el río.

La Conagua realizó muestreos en los puntos donde fueron localizadas las descargas para determinar las características del agua y establecer las medidas necesarias. También deberá definir si las condiciones encontradas derivan en otras infracciones administrativas y procedimientos contra quienes resulten responsables.

Durante los recorridos de inspección fueron encontrados dos equipos utilizados para bombear aguas residuales. También se localizó una represa de concreto de aproximadamente 30 metros de longitud sobre el Arroyo Blanco, infraestructura que forma parte de las condiciones detectadas durante las revisiones.

De acuerdo con los datos proporcionados por la autoridad federal, rehabilitar la planta tratadora actualmente existente tendría un costo aproximado de 27 millones de pesos. A ese proyecto se sumaría la reposición del colector y del emisor principal que permiten conducir las aguas residuales hasta la planta.

La rehabilitación de esta infraestructura podría incorporarse a proyectos susceptibles de recibir recursos federales durante 2027. El objetivo sería recuperar la capacidad de tratamiento y reducir las descargas que actualmente llegan sin procesamiento a los cauces de la cuenca.

Colectivo pide destinar recursos al saneamiento

Para los integrantes del colectivo ciudadano, el objetivo principal no debe limitarse al cobro de la multa aplicada al municipio. Alejandro Múzquiz planteó que la prioridad consiste en resolver las deficiencias de infraestructura sanitaria que permiten que las aguas negras continúen llegando al Río Sabinas.

El activista consideró que el pago de una sanción representa finalmente una salida de recursos públicos municipales. Por ello, sostuvo que los esfuerzos deben concentrarse en rehabilitar la planta tratadora, reparar los colectores y mejorar la infraestructura de drenaje para evitar que el problema continúe.

Según la información proporcionada al colectivo, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales aplicó al municipio una sanción de 5 millones de pesos relacionada con las descargas de aguas residuales. Múzquiz agregó que una nueva planta de tratamiento tendría un costo estimado en aproximadamente 200 millones de pesos.

En cambio, la recuperación de la infraestructura que ya existe tendría un costo considerablemente menor. El cálculo proporcionado al colectivo establece que serían necesarios alrededor de 27 millones de pesos para rehabilitarla y ponerla nuevamente en funcionamiento.

Múzquiz señaló que la Conagua estaría en condiciones de aportar aproximadamente la mitad del recurso necesario para realizar esos trabajos. El resto podría ser cubierto mediante una participación conjunta entre el Gobierno de Coahuila y el municipio de Sabinas.

Contaminación del Río Sabinas tiene antecedentes

Los integrantes del colectivo sostienen que el deterioro ambiental de la cuenca no comenzó con las actuales descargas de aguas residuales. Alejandro Múzquiz, maestro jubilado, vecino de San Juan de Sabinas y exdirector municipal de Ecología, ubicó antecedentes desde la década de 1970.

De acuerdo con su recuento, las actividades mineras comenzaron a generar modificaciones en distintas zonas de la cuenca. Posteriormente se incorporaron otros factores relacionados con tajos a cielo abierto, extracción de materiales, alteraciones de escurrimientos y cambios en las condiciones naturales del territorio.

El activista aseguró que los recorridos realizados durante los últimos años le han permitido observar transformaciones importantes en el ecosistema. Entre ellas mencionó una menor presencia de especies que anteriormente eran comunes en diferentes sectores del Río Sabinas.

Entre las especies señaladas se encuentran castores, cangrejos y diversas variedades de peces. El colectivo considera que la reducción de estas poblaciones debe analizarse mediante estudios técnicos que permitan establecer las causas y dimensionar el impacto ambiental acumulado.

El Río Sabinas cuenta además con reconocimiento internacional como área de importancia ambiental. En 2008 fue incorporado como Humedal de Importancia Internacional Ramsar número 1769, condición que refuerza la necesidad de preservar su ecosistema.

Coahuila cuenta con dos sitios reconocidos bajo esta denominación: el Río Sabinas y Cuatro Ciénegas. Para los integrantes del colectivo, esta condición obliga a fortalecer las acciones de vigilancia, saneamiento y restauración de los recursos naturales.

También buscan proteger la presa Don Martín

La problemática ambiental que señala el colectivo no se limita al Río Sabinas. Sergio Kobel explicó que sus acciones también contemplan la protección de la presa Venustiano Carranza, conocida como Don Martín, debido a la relación hidrológica que existe entre ambos cuerpos de agua.

Los integrantes del movimiento consideran necesario estudiar la cuenca de manera integral, desde las zonas donde se generan los escurrimientos hasta los puntos donde finalmente llegan a la presa. En ese análisis pretenden incluir descargas, bordos, tajos, extracciones de agua y aprovechamientos de materiales.

Kobel señaló que la condición de la presa también genera preocupación por su importancia para diversas comunidades. Entre ellas se encuentra Anáhuac, cuyos habitantes dependen del almacenamiento de agua de Don Martín para consumo humano y actividades relacionadas con el sector agropecuario.

Durante reuniones con usuarios del agua se mencionó que la presa contaba con alrededor de 73 millones de metros cúbicos almacenados. Ese volumen equivaldría aproximadamente a 6.12 por ciento de su capacidad total, aunque el colectivo consideró necesario actualizar el dato mediante estudios oficiales.

Otro de los factores que preocupa es la posible reducción de la capacidad de almacenamiento debido a la acumulación de sedimentos en el vaso de la presa. El colectivo plantea que este fenómeno también debe ser evaluado técnicamente para determinar su impacto sobre la disponibilidad futura del recurso.

Reclaman estudios para recuperar la cuenca

Luego de realizar manifestaciones y sostener encuentros con diferentes dependencias, los integrantes del colectivo lograron establecer comunicación con autoridades federales y estatales. Entre las instituciones involucradas se encuentran Conagua, Semarnat, Profepa y Conanp.

También participan autoridades de la Secretaría de Medio Ambiente de Coahuila y representantes del Gobierno Municipal. La Conagua informó que sus inspecciones forman parte de acciones coordinadas para localizar fuentes de contaminación y establecer medidas destinadas al saneamiento del Río Sabinas.

El colectivo pretende que además se investiguen posibles extracciones irregulares de agua y materiales en distintos sectores de la cuenca. También busca que se evalúen las modificaciones generadas por actividades mineras y otros procesos que han alterado las condiciones naturales de la zona.

Alejandro Múzquiz consideró necesario integrar equipos multidisciplinarios que permitan construir soluciones de largo plazo. La propuesta contempla la participación de autoridades ambientales, organismos operadores de agua, productores, habitantes, especialistas y representantes de organizaciones ciudadanas.

Los integrantes del movimiento aclararon que su intención no es detener las actividades productivas ni afectar las fuentes de empleo de la región. Su exigencia consiste en que la minería, extracción de materiales y crecimiento urbano se desarrollen bajo condiciones que respeten el cauce y el equilibrio ambiental.

Para el colectivo, la sanción de 5 millones de pesos debe representar un punto de partida para atender las causas de la contaminación. La prioridad, señalaron, es convertir las acciones administrativas en obras que permitan recuperar el Río Sabinas y proteger la Presa Don Martín.

Los ciudadanos advirtieron que el deterioro acumulado puede afectar tanto al ecosistema como a la disponibilidad de agua para las comunidades que dependen de esta cuenca. Por ello, demandaron estudios integrales del río, sus afluentes y la presa, además de un programa permanente de recuperación ambiental.

Publicado por Iris Camila Beltran