De un proyecto para rescatar la memoria de los parrenses que participaron en una película de Hollywood, a una comunidad de 39 mil 100 integrantes que mantiene viva una de las labores altruistas más constantes del Pueblo Mágico

Por: Roberto Ulíbarr Hernández

LA PRENSA

PARRAS, COAHUILA. – Hace 15 años, un grupo de parrenses comenzó a reunirse con una idea que parecía tener un propósito estrictamente cultural: recuperar la memoria de los hombres y mujeres de Parras que participaron en la filmación de “La Pandilla Salvaje”, película de Warner Bros. rodada en el Pueblo Mágico en 1969.

Aquella iniciativa, encabezada por Juana María Alejo Marines, “Chachis”, terminó convirtiéndose en algo mucho más grande.

Hoy, Amigos de Parras es una comunidad que reúne a 39 mil 100 integrantes en redes sociales y que, más allá de las cifras, mantiene una vocación que nació junto con el grupo: regresar a Parras un poco de todo lo que esta tierra ha dado a sus hijos.

La historia comenzó en septiembre de 2011, cuando Chachis Alejo emprendió el trabajo de recopilar imágenes de la película para identificar a los parrenses que habían participado como extras, trabajadores o colaboradores de la producción.

Fueron más de mil 500 fotografías las que logró reunir y que posteriormente dieron forma a la exposición “La Historia de cuando Parras se volvió Hollywood”, presentada los días 1 y 2 de noviembre de aquel año en la Casa de la Cultura.

Pero la exposición hizo algo más que recuperar rostros del pasado. Permitió reunir a parrenses que vivían en distintas ciudades, fortalecer el sentido de pertenencia y descubrir que había una voluntad común de ayudar a la tierra que los unía.

Así nació Amigos de Parras como agrupación altruista, bajo dos principios que se mantienen hasta hoy: ser apolítica y laica, para dar cabida a todos los parrenses sin distinción.

LOS ABUELOS, UNA CAUSA QUE NUNCA SE HA SOLTADO

La primera gran causa social de la agrupación fue el Asilo de Ancianos de Parras, institución que entonces no formaba parte del DIF Municipal.

Desde aquella primera posada organizada para los adultos mayores, los apoyos se multiplicaron y no se han detenido.

Cobertores, ropa, pijamas, despensas, artículos de higiene, sillas de ruedas, andaderas, refrigeradores, microondas, calentadores y sistemas de aire acondicionado fueron llegando a la institución a lo largo de los años.

También se entregaron seis minisplits frío/calor y un centro de lavado semiindustrial, integrado por dos lavadoras y una secadora.

Pero para Chachis, el valor de esa ayuda nunca ha estado solamente en lo material.

“Son nuestros abuelos de Parras”, ha señalado al explicar por qué los adultos mayores continúan siendo una de las prioridades del grupo. Y esa idea permanece.

Ahora que la Casa de las y los Abuelos se encuentra integrada al DIF Municipal, Amigos de Parras mantiene su participación desde otro ámbito: llevarles alegría, compañía y afecto.

“Les decimos: venimos porque los queremos”, resume Chachis al hablar de las visitas.

Mariachi, comida, pastel, refrescos en pequeñas porciones, cobijas y convivencias forman parte de esa relación que durante años ha trascendido la entrega de una donación.

Este año, por ejemplo, los integrantes de la agrupación llevaron cobijas y organizaron una comida para los adultos mayores, con platillos preparados especialmente para ellos.

La intención es sencilla: que quienes dedicaron buena parte de su vida a sus familias y a Parras sepan que no están olvidados.

AYUDAR TAMBIÉN ES ACOMPAÑAR

La transformación del asilo también modificó la manera en que Amigos de Parras participa.

El DIF Municipal asumió la responsabilidad de la institución y, con ello, muchas de las necesidades que anteriormente atendía directamente la agrupación quedaron cubiertas por la autoridad. Eso no significó alejarse.

Por el contrario, Amigos de Parras encontró una nueva forma de estar presente. “Nosotros solamente colaboramos con llevar alegría”, explica Chachis.

La frase sintetiza una parte importante de la filosofía de la agrupación: el altruismo no siempre consiste en entregar algo.

A veces significa sentarse con alguien, escucharle, llevar música, compartir una comida o simplemente hacerle sentir que alguien se acuerda de él.

UNA NUEVA AYUDA ESTÁ EN CAMINO

La labor de Amigos de Parras tampoco se ha detenido en las necesidades colectivas.

Actualmente, el grupo trabaja en el apoyo para que Doña Eli pueda recuperar la vista.

La mujer solicitó ayuda para una cirugía de cataratas y el procedimiento se realizará primero en un ojo y posteriormente en el otro.

Sin embargo, antes deberá mantenerse bajo control médico debido a sus niveles de presión arterial y diabetes.

La expectativa de la agrupación es que durante septiembre y octubre pueda estabilizarse y que la intervención se concrete antes de que termine el año.

Es una muestra del tipo de apoyos que han caracterizado al grupo: necesidades concretas que, con la participación de los integrantes y donadores, pueden convertirse en soluciones concretas.

UNA COMUNIDAD QUE CRECIÓ CON PARRAS

Aunque nació en Parras, Amigos de Parras nunca estuvo limitado geográficamente.

La agrupación reúne a personas que viven en, Saltillo, Torreón, Monterrey, Ciudad de México, Pachuca, Houston y otras ciudades.

Hace dos años, el grupo reportaba más de 24 mil integrantes en su comunidad de Facebook. Actualmente son 39 mil 100.

Ese crecimiento refleja también una realidad de Parras: miles de personas que tuvieron que emigrar continúan manteniendo un vínculo afectivo con su tierra.

Algunos nacieron ahí; otros tienen padres, abuelos, familiares o amigos parrenses.

Y muchos simplemente descubrieron en el Pueblo Mágico un lugar al que terminaron sintiendo como propio.

Todos tienen algo en común: el amor por Parras.

LA SOLIDARIDAD QUE CRUZÓ FRONTERAS

Durante estos 15 años, la agrupación ha extendido su labor a diferentes sectores.

Ha apoyado a jóvenes en procesos de rehabilitación, otorgado becas a madres de familia para concluir sus estudios y ayudado a personas que buscaban regularizar su situación laboral para poder acceder a una jubilación digna.

También ha respondido ante emergencias.

En el caso de un integrante del Heroico Cuerpo de Bomberos que sufrió quemaduras, la agrupación gestionó y adquirió un tratamiento dermatológico especializado de alto costo, gracias también a la participación de médicos que forman parte de su comunidad.

Son acciones que pocas veces alcanzan grandes titulares, pero que explican la permanencia del grupo.

Porque Amigos de Parras no construyó su historia a partir de una sola gran obra. La construyó acumulando pequeños actos de solidaridad.

UNA HISTORIA DE PÉRDIDAS Y MEMORIA

La historia de estos 15 años también está marcada por las ausencias. Durante este año, Amigos de Parras ha despedido a personas cercanas a la agrupación y a amigos que compartieron su compromiso con Parras.

Entre ellos se encuentra Joaquín “Quino” Madero, reconocido enólogo cuya trayectoria alcanzó reconocimiento internacional y quien se encontraba en Zacatecas.

Su partida representó la pérdida de uno de esos amigos de Parras que, desde distintos ámbitos, aportaron a la comunidad y acompañaron el trabajo de la agrupación.

También recientemente falleció Don Gabriel Robledo Esparza, abogado, ensayista, investigador y escritor parrense, cuya vida estuvo dedicada al estudio de la filosofía, la economía, la historia social y al análisis crítico de la realidad mexicana.

Robledo Esparza perteneció a esa generación de parrenses que llevaron consigo el nombre de su tierra más allá de sus límites.

Su legado intelectual permanece en sus escritos, investigaciones y reflexiones.

Y su partida adquiere un significado especial para una agrupación que nació, precisamente, buscando preservar la memoria de quienes hicieron historia en Parras.

EL VALOR DE NO OLVIDAR

Hay una coincidencia profunda en la historia de Amigos de Parras. El grupo nació buscando rostros del pasado. Quince años después, continúa procurando que las personas del presente no sean olvidadas.

Primero fueron los parrenses que aparecían fugazmente en las escenas de una película.

Después fueron los adultos mayores que necesitaban una cobija, una silla de ruedas, un minisplit o una lavadora para su casa hogar.

Hoy son también personas que requieren una operación, una beca, medicamentos, apoyo para recuperar su movilidad o simplemente compañía.

LA ESENCIA NO HA CAMBIADO

Se trata de reconocer que una comunidad está formada por personas y que la solidaridad comienza cuando alguien decide que el problema del otro también le importa.

DICIEMBRE, UNA TRADICIÓN QUE CONTINÚA

El próximo gran compromiso será la colecta anual de diciembre, con la que Amigos de Parras buscará nuevamente hacer posible una gran posada para los adultos mayores de la Casa de las y los Abuelos.

Será una nueva edición de una tradición que comenzó prácticamente con el nacimiento de la agrupación.

La intención tampoco ha cambiado: celebrar con ellos, llevarles música, comida, regalos y, sobre todo, hacerles sentir que forman parte de una comunidad que los reconoce.

Porque para Amigos de Parras, los adultos mayores no son solamente beneficiarios de una ayuda. Son parte de la historia del Pueblo Mágico.

Son quienes trabajaron por sus familias, quienes construyeron hogares, quienes participaron en el crecimiento de la ciudad y quienes forman parte de la memoria viva de Parras.

QUINCE AÑOS DESPUÉS

A 15 años de distancia, Amigos de Parras cuenta con 39 mil 100 integrantes y conserva la misma disposición para ayudar. En estos años han sido muchas las formas de hacerlo: cobijas, juguetes, despensas, becas, medicamentos, aparatos ortopédicos, sistemas de climatización y apoyo directo a personas y familias que han recurrido al grupo.

HUBO TAMBIÉN RECONOCIMIENTOS.

En 2024, Amigos de Parras recibió la Presea Parras en la categoría de Instituciones, reconocimiento otorgado por el Gobierno Municipal por su trayectoria y labor social.

Pero quizá el reconocimiento más importante sea otro.

Que 15 años después, miles de personas continúen diciendo que sí cuando se necesita ayudar.

Que quienes viven lejos sigan sintiendo que Parras también es suyo.

Que una agrupación nacida para recordar a los parrenses que aparecieron en una película continúe haciendo lo mismo, aunque de otra manera: mantener presentes a quienes forman parte de la historia de este pueblo.

Amigos de Parras no nació para hacer grandes discursos.

Nació de una idea sencilla: devolver un poco de lo mucho que Parras ha dado. Y después de 15 años, esa idea sigue caminando.Porque los pueblos también se construyen con memoria.Pero, sobre todo, se construyen con solidaridad.

Publicado por Iris Camila Beltran