El sistema tradicional de Alto Horno a base de carbón y hierro dejó de ser rentable en el mercado siderúrgico actual; se proyecta una capacidad de producción de 1.2 millones de toneladas anuales de acero líquido bajo nuevo esquema
Alberto Rojas Carrizales
La Prensa
El plan para un eventual reinicio de operaciones en AHMSA tiene como punto de partida el Horno Eléctrico, el cual proveería acero líquido a las máquinas de Colada Continua a través de la Metalurgia de Olla para obtener planchón, y de ahí a los molinos de placa y lámina.
Lo anterior, luego que el ingeniero conferencista Omar Mendoza durante una conferencia, urgió la semana anterior a una readaptación en el proceso siderúrgico debido a que la operación del Alto Horno ya no es redituable en el sector.
Mendoza, especialista en metalurgia en el plano internacional, expuso que el sistema para producir arrabio a base de mineral de fierro, caliza y carbón, ya no genera utilidad, porque lo redituable está en la fundición de chatarra en el Horno Eléctrico para obtener acero líquido.
El Horno de Arco Eléctrico, es el eje central del plan de eficiencia en una eventual reanudación de la producción en AHMSA, generaría 1.2 millones de toneladas de acero líquido al año, consume fundamentalmente chatarra, hierro, arrabio, algunos minerales y tiene capacidad de 150 toneladas por colada.
La producción del Horno Eléctrico pasaría a la Metalurgia de Olla que permite refinar el acero, y de ahí a las máquinas de Colada Continua para obtener planchón en dimensiones de hasta 98 pulgadas de ancho, destinados al Molino de Placa y Línea de Tira de Laminación en Caliente, y Molino Steckel.
Leija, señaló que la eventual reanudación de actividades en Altos Hornos de México, requeriría importante inversión en mantenimiento preventivo, correctivo, y rehabilitación de las unidades de producción por una cantidad indeterminada por el grupo o grupos financieros e industriales que la adquieran.
Será indispensable determinar cuánto costará rehabilitar AHMSA, qué unidades pueden ser recuperadas, cuáles deberán ser sustituidas, cuánto capital requerirá el arranque y, sobre todo, qué modelo de negocio permitirá que la siderúrgica vuelva a operar de manera competitiva.
Publicado por Iris Camila Beltran




