La explosión de gas grisú ocurrida el treinta de septiembre de 1910 cobró la vida de 70 obreros

Por: Ramón Rodríguez

La Prensa

MÚZQUIZ, COAHUILA. — Un 30 de septiembre, pero de 1910, una potente explosión por acumulación de gas grisú en el Tiro Número 2 de la comunidad minera de Palaú provocó una de las mayores tragedias en la historia de la Región Carbonífera, cobrando la vida de 70 trabajadores e inmortalizando una de las gestas de rescate más notables de la minería nacional.

El estallido generó una onda expansiva percibida a varios kilómetros a la redonda y sacudió el terreno en un radio de cuatro kilómetros. El siniestro ocurrió en instalaciones de la empresa Coahuila Coal Company, firma propietaria de yacimientos en las localidades de San Felipe, El Hondo, El Menor y Palaú.

Tras la detonación y el colapso de las galerías, cuadrillas de rescate integradas por trabajadores de fundos vecinos ingresaron febrilmente a los cañones principales. Las labores estuvieron encabezadas por el Minero Mayor Eutiquio Canales y el Minero Mayor Manuel López Patiño, quienes avanzaron entre escombros e inestabilidad estructural para buscar a posibles sobrevivientes.

Durante la inspección de un cañón secundario, López Patiño percibió ruidos bajo los derrumbes y ordenó excavar en esa dirección, desoyendo las instrucciones de los técnicos estadounidenses de la compañía, quienes exigieron continuar por el tiro principal bajo amenaza de rescisión de contratos y retención de salarios.

La determinación de las cuadrillas permitió que, tras seis días de intensas maniobras subterráneas, fueran rescatados con vida siete mineros de origen japonés —a quienes sus compañeros llamaban «Yapas»— junto con una acémila de arrastre utilizada en el socavón.

Años después, sobrevivientes como Miguel Takano revelaron que las familias de los acaecidos recibieron la suma de 25 pesos como compensación tras firmar renuncias a reclamos posteriores.

Por la labor de auxilio, el Gobierno Mexicano concedió medallas honoríficas de oro a los rescatistas destacados; la presea otorgada a Eutiquio Canales, quien laboró durante 65 años en los yacimientos de la región, incluyó la leyenda «Por heroicos servicios: Explosión de Palaú. Septiembre 30 de 1910».

Publicado por Ricardo Salazar