El economista y activista político ha incluído a México en varias propuestas de campaña
Günther Fehlinger-Jahn, economista y activista político austriaco, hizo lo que se podría considerar una de las promesas electorales más significativas para México por parte de un político extrajero, que es la devolución del penacho de Moctezuma.
La pieza prehispánica actualmente se exhibe en el Museo Etnográfico de Viena; sin embargo, llegó a Austria desde 1596, año en el que aparece registrado como “sombrero morisco” en el inventario de la colección personal del archiduque Fernando II de Tirol.
Günther Fehlinger-Jahn, quien recientemente expresó su interés de postularse como candidato a la presidencia de Austria en las elecciones del 2028, publicó un breve video en su cuanta de X, en el cual afirma que “el penacho volverá a México”.
“Como Presidente de Austria, devolveré el Penacho a México”, añadió en la misma publicación.
Esto lo reforzó con una segunda publicación mostró una foto del penacho y una más de él tomándose una selfie con la pieza en el fondo y el mensaje: “Devolveré el Penacho a México”, sin dar mayores detalles.
En septiembre pasado, el economista austriaco también propuso que México y Canadá se integraran a un bloque euroatlántico ampliado, denominado “EU50”. La iniciativa contempló que ambos países adoptaran el euro, ingresaran al espacio Schengen y establecieran un esquema de libre comercio con la Unión Europea.
La propuesta surgió después de que Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, invitara a Canadá a convertirse en el primer “miembro asociado” del bloque, aunque ese estatus no equivale a una membresía plena y sus condiciones aún no estaban definidas.
Fehlinger sostuvo que México ya tenía vínculos con Europa por su pertenencia a la OCDE y su relación comercial con la UE. También aludió al periodo de Maximiliano de Habsburgo como emperador de México para plantear una comparación satírica.
¿Cómo llegó el penacho de Moctezuma a Austria?
El llamado penacho de Moctezuma llegó a Austria entre versiones históricas que nunca pudieron comprobarse por completo.
La pieza, resguardada en el Museo del Mundo de Viena, fue vinculada con los envíos que autoridades de la Villa Rica de la Vera Cruz realizaron a Carlos V en 1519. Aquellos regalos incluyeron oro, joyas, plumajes y textiles, aunque no existió certeza de que el objeto viajara en ese cargamento.
Otra hipótesis señaló que Moctezuma se lo regaló a Hernán Cortés durante los primeros contactos entre ambos. Cortés lo habría enviado después a Carlos I, integrante de la casa Habsburgo, vínculo que explicaría su permanencia en territorio austriaco.
Sin embargo, la primera referencia documentada apareció en 1596, cuando fue registrado como un “sombrero morisco” en el inventario del Castillo de Ambras, propiedad de Fernando II de Tirol.
La pieza permaneció en esa colección hasta 1703, año a partir del cual se perdió su rastro. Volvió a ser registrada en 1806, cuando fue exhibida en el Palacio del Belvedere Bajo.
En 1878, Ferdinand Von Hochstetter la encontró en Ambras en condiciones de deterioro y la sometió a una restauración. Desde entonces, quedó bajo administración estatal austriaca.
En 1908, durante el Congreso Internacional de Americanistas, recibió el nombre de “corona de plumas”, aunque especialistas cuestionaron esa denominación y la asociación directa con Moctezuma.
También fue identificada como quetzalapanecáyotl, un objeto distinto de la diadema de oro que usaban los gobernantes mexicas.
México inició gestiones formales en 1991, pero Austria ha rechazado desde entonces su traslado, argumetnando la fragilidad de la pieza.
Información de Infobae
Publicado por Iris Camila Beltran




