CILIA FLORES SEÑALADA DE NARCOTERRORISMO

Las autoridades de EU acusan que la pareja trató de perpetuarse en el poder “aterrorizando a presuntos opositores mediante persecución y violencia”

Agencias

La Prensa

El gobierno de Estados Unidos acusó al expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de autorizar actos de tortura, detenciones arbitrarias y violencia contra opositores para mantenerse en el poder. La nueva imputación aumenta la presión judicial contra el exmandatario, quien permanece encarcelado en Nueva York y enfrenta cargos relacionados con narcotráfico.

Además, la Fiscalía estadounidense acusó a Cilia Flores, esposa de Maduro, de conspiración para cometer narcoterrorismo, un delito que hasta ahora solo se atribuía al depuesto gobernante. La nueva imputación fue incorporada al registro judicial mientras se desarrollaba una audiencia relacionada con la solicitud de arresto domiciliario presentada por la defensa de Flores.

De acuerdo con la acusación formal revisada, Maduro habría autorizado el uso de tortura contra personas específicas y supervisado un sistema de represión basado en detenciones arbitrarias y violencia contra la oposición política.

El documento señala que miles de venezolanos fueron amenazados, perseguidos, arrestados, procesados, agredidos, torturados o asesinados por personas que actuaban bajo órdenes del gobierno. Entre los métodos de tortura mencionados figuran descargas eléctricas, golpizas y asfixia.

Maduro y Flores fueron capturados durante una operación militar estadounidense en Caracas a principios de enero y trasladados a Nueva York. Ambos se han declarado inocentes de los cargos que enfrentan y sus abogados han cuestionado la legalidad del proceso, al argumentar que cuentan con inmunidad como representantes de un Estado extranjero.

La defensa de Flores, de 69 años, solicitó que se le permita continuar el proceso bajo arresto domiciliario debido a sus problemas de salud. Sus abogados aseguran que presenta dificultades cardíacas, mareos, vértigo y falta de aire, además de haber perdido alrededor de 11 kilogramos durante su encarcelamiento.

También sostienen que sufrió lesiones durante el operativo que condujo a su captura y que podría requerir una cirugía cardíaca.

Sin embargo, los fiscales se opusieron a su liberación al considerar que representa un riesgo de fuga y un peligro para la sociedad. El gobierno del presidente Donald Trump ha defendido la operación como una acción de aplicación de la ley, mientras Maduro la ha calificado de secuestro y se ha declarado prisionero de guerra.

Publicado por Rocío Ledezma