CITA AMOROSA A CIEGAS ACABÓ EN TRAGEDIA 

La plataforma digital utilizada para pactar el encuentro entre Abel y su asesino, permite concretar reuniones entre desconocidos con diversas preferencias sexuales y que incluso acepten el consumo de sustancias tóxicas    

Fabiola Sánchez

LA PRENSA

Un perfil en una aplicación de citas, una conversación entre desconocidos y un encuentro que terminó en tragedia: el caso de Abel, de 21 años, y Martín, ocurrido en la Región Centro de Coahuila, volvió la atención hacia los peligros que pueden ocultarse detrás de las plataformas digitales.

Grindr, aplicación mediante la cual ambos habrían establecido contacto, se encuentra en el centro de la discusión sobre los riesgos de concertar reuniones con personas cuya identidad e intenciones no siempre pueden comprobarse, una situación que especialistas consideran motivo de preocupación ante el incremento de las interacciones que comienzan en internet y continúan en la vida real.

Grindr, una conexión inmediata con desconocidos

Grindr es una aplicación móvil de citas y red social geolocalizada dirigida principalmente a hombres homosexuales, bisexuales, transgénero y queer, su sistema permite visualizar perfiles de usuarios cercanos, intercambiar mensajes, fotografías, videos y notas de voz, así como establecer conversaciones que pueden derivar en amistades, relaciones sentimentales o encuentros casuales.

Precisamente, la facilidad para localizar personas en las inmediaciones y establecer comunicación en cuestión de minutos representa uno de los aspectos que requieren mayor precaución.

Aunque la plataforma tiene usos legítimos para la convivencia y el establecimiento de relaciones, no todos los perfiles ofrecen información suficiente para verificar la identidad de quienes los utilizan; una fotografía, un nombre o una descripción no constituyen una garantía de que la persona detrás de la pantalla sea quien asegura ser.

PERFILES SIN ROSTRO Y CÓDIGOS ENTRE USUARIOS

Integrantes de la comunidad LGBT+ han señalado que en Grindr es común encontrar perfiles sin fotografías del rostro, además de usuarios que recurren a abreviaturas para describir sus preferencias, el tipo de relación que buscan o las condiciones de un posible encuentro.

Entre las expresiones utilizadas figuran NSA (No Strings Attached), relacionada con encuentros sin compromiso; CL y SL, que hacen referencia a contar o no con un lugar para reunirse; DL (Down Low), asociada con la discreción, y LTR (Long-Term Relationship), empleada para expresar el interés en una relación estable. También se encuentran términos como Top, Bottom y Vers, relacionados con roles sexuales, así como PNP (Party and Play), expresión que puede aludir a encuentros vinculados con el consumo de sustancias.

Este lenguaje forma parte de las dinámicas de comunicación de algunos usuarios y no implica, por sí mismo, una conducta delictiva, sin embargo, especialistas advierten que el anonimato, la información limitada y la confianza depositada en personas que apenas se conocen pueden dificultar la identificación de situaciones de riesgo.

LOS PELIGROS VAN MÁS ALLÁ DE LAS APLICACIONES DE CITAS

La preocupación por el uso de la tecnología no se limita a Grindr; especialistas en sistemas tecnológicos han advertido sobre los riesgos presentes en aplicaciones de citas, videojuegos en línea y redes sociales, donde personas desconocidas pueden establecer contacto con menores y adultos sin que estos conozcan sus verdaderas intenciones.

En la Región Centro de Coahuila se han reportado casos de secuestro virtual en los que los infantes figuran entre las principales víctimas, además de extorsiones que han llegado a concretarse mediante depósitos de dinero después de que las personas reciben amenazas e intimidaciones.

Expuso que, estas situaciones evidencian que las plataformas digitales pueden ser utilizadas por delincuentes para obtener información personal, generar miedo y manipular a sus víctimas.

Señaló que, en los videojuegos, por ejemplo, las conversaciones entre participantes pueden comenzar como una actividad recreativa y después trasladarse a otras aplicaciones de mensajería, donde se comparten fotografías, datos personales o información familiar, la falta de supervisión y el desconocimiento de quién se encuentra del otro lado de la pantalla pueden facilitar engaños, amenazas y otras conductas de riesgo.

LA FALTA DE PREVENCIÓN TAMBIÉN ALCANZA A LOS ADULTOS

Los especialistas han expresado su preocupación por la falta de vigilancia parental, la escasa concientización sobre el uso de la tecnología y la confianza excesiva que algunos usuarios depositan en los contactos digitales.

Los adultos tampoco están exentos de convertirse en víctimas, particularmente cuando recurren a internet para buscar compañía, amistad o una relación sentimental sin contar con información suficiente sobre las personas que conocen.

En ocasiones, la necesidad de establecer nuevos vínculos lleva a sustituir o complementar las redes de apoyo cercanas con relaciones iniciadas en línea, sin considerar que la identidad y las intenciones de un desconocido pueden ser distintas de las que presenta en su perfil.

Por ello, la recomendación es mantener informados a familiares o amigos sobre los encuentros, compartir la ubicación, acordar mecanismos de contacto durante la reunión y evitar acudir a domicilios o lugares desconocidos sin medidas de seguridad.

CONCIENTIZACIÓN PARA EVITAR NUEVAS TRAGEDIAS

El caso de Abel y Martín vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar la educación digital y promover un uso responsable de las plataformas, sin estigmatizar a las aplicaciones ni a las comunidades que las utilizan.

El riesgo no radica únicamente en la herramienta tecnológica, sino también en la posibilidad de que sea aprovechada por personas con intenciones delictivas y en la ausencia de medidas preventivas antes de establecer contacto presencial.

Entre las principales recomendaciones se encuentran evitar compartir datos sensibles, documentos, contraseñas o información sobre la rutina personal; desconfiar de solicitudes de dinero y amenazas; verificar, en la medida de lo posible, la identidad de los contactos, y acudir a las autoridades ante cualquier indicio de extorsión o conducta sospechosa.

La supervisión de los menores debe acompañarse de diálogo y orientación, mientras que los adultos deben reconocer que la búsqueda de compañía en internet también exige precauciones.

La tecnología ofrece herramientas que facilitan la comunicación y amplían las posibilidades de relacionarse, pero no elimina los riesgos propios de confiar en desconocidos, la prevención, la conciencia sobre la exposición digital y el respaldo de personas cercanas pueden marcar una diferencia ante situaciones peligrosas, con el propósito de evitar que encuentros concertados a través de una pantalla deriven en violencia y que una tragedia como la que cobró la vida de Abel vuelva a repetirse.

RIESGOS DIGITALES

(recuadro)

• El caso: Abel, de 21 años, y Martín «N» pactaron un encuentro a través de Grindr en la Región Centro; la reunión terminó en un trágico homicidio que se encuentra bajo proceso judicial.

• La plataforma: Grindr es una red social geolocalizada para la comunidad LGBT+ que permite contactar usuarios en las inmediaciones en cuestión de minutos.

• El anonimato: La aplicación permite el uso de perfiles sin fotografía de rostro y abreviaturas en clave (NSA, DL, PNP) para pactar las condiciones de los encuentros.

• Grave peligro: Especialistas advierten sobre extorsiones, engaños y secuestros virtuales que inician en apps de citas, redes sociales y videojuegos.

• Prevención: Autoridades recomiendan avisar a familiares, compartir la ubicación en tiempo real y evitar acudir a domicilios privados de personas desconocidas.

Publicado por Rocío Ledezma