en inicio de la Serie Mundial
Cerveceros sobrevive al drama ante Tampa Bay y pega el primero
Trevor Megill sale del apuro con las bases llenas en la novena para sellar un triunfo de alto voltaje
Milwaukee resiste la embestida de los Rays y gana 3-2 en casa; Trevor Megill sale del apuro con las bases llenas en la novena para sellar un triunfo de alto voltaje
Los Brewers de Milwaukee tomaron la delantera en el arranque de la Serie Mundial al derrotar 3-2 a los Rays de Tampa Bay, en duelo que tuvo un cierre dramático.
Con el corazón en la mano y el último out convertido en un alivio. Los Cerveceros de Milwaukee sobrevivieron a un cierre de auténtico infarto para derrotar 3-2 a los Rays de Tampa Bay y llevarse el primer golpe en la Serie Mundial, en un encuentro donde cada carrera pesó y la amenaza visitante mantuvo las emociones al límite hasta la última entrada.
Los Cerveceros encendieron la fiesta desde el primer episodio con un ataque de dos carreras. Christian Yelich abrió el camino con un triple al jardín central que permitió a Jackson Chourio inaugurar la pizarra; enseguida, William Contreras conectó un sencillo al jardín izquierdo para mandar a Yelich al plato y poner el 2-0 que hizo rugir a la afición local.
Pero Tampa Bay no estaba dispuesto a dejar escapar el juego sin pelear. En la primera entrada, los Rays retaron una decisión y la revisión les dio la razón: Liam Hicks bateó un rodado a primera base que Jake Bauers convirtió en out, aunque Jorge Mateo logró anotar, mientras Chandler Simpson avanzó a tercera y Junior Caminero llegó a segunda. Con dos outs, los visitantes recortaron la diferencia y pusieron el marcador 2-1.
La respuesta de Milwaukee llegó en la séptima entrada, cuando Jackson Chourio volvió a hacerse presente con el madero. Su sencillo al jardín derecho permitió que Cooper Pratt anotara la tercera carrera de los locales, una ventaja que parecía darles aire, pero que todavía estaba lejos de garantizarles una noche tranquila.
En el montículo, Jacob Misiorowski puso los cimientos del triunfo con cinco entradas de trabajo. El derecho permitió cuatro imparables y una carrera, regaló una base por bolas y recetó tres ponches para acreditarse la victoria. Por Tampa Bay, Martínez también completó cinco episodios, pero recibió cinco hits y dos carreras, además de ponchar a cinco rivales, números que lo dejaron con la derrota.
Y entonces llegó la novena entrada, cuando el ambiente se transformó en una prueba de nervios. Tampa Bay llenó las bases y puso el empate al alcance de un batazo, amenazando con silenciar el estadio y arrebatarle a Milwaukee una victoria que parecía encaminada. Trevor Megill, sin embargo, resistió la presión, consiguió salir del atolladero y aseguró el último out para apuntarse el salvamento. Los Cerveceros terminaron celebrando un triunfo sufrido, de esos que se construyen con oportunismo y se defienden con el pulso firme. Milwaukee tomó ventaja en la Serie Mundial, pero Tampa Bay dejó claro que no piensa ceder terreno: el primer capítulo del Clásico de Otoño terminó con drama, tensión y una advertencia de que la batalla por el título apenas comienza
Publicado por Rocío Ledezma




