Alega que no han presentado ninguna postura en concreto para comprar la empresa y su filial MINOSA, y por ende, se debe convocar a una tercera subasta
Por Alberto Rojas Carrizales
La Prensa
CIUDAD DE MÉXICO.-Aún cuando las dos subastas de AHMSA lucieron desiertas, el abogado de la antigua administración de la empresa Gabriel Iván Sarabia, planteó al Juzgado una tercera subasta, y que sea revocada la autorización a Cargill- Afirme para explorar un probable consorcio a fin de adquirirla.
El litigante aseguró que de la solicitud formulada por Cargill y Afirme, no se desprende la existencia de una postura, oferta o propuesta concreta de adquisición, que reúna elementos suficientes para ser analizada, ya que se limita a expresar una intención futura, eventual y condicionada.
El representante de los ex accionistas de AHMSA, subrayó que no existe certeza de que las gestiones anunciadas culminen en la integración del consorcio, ni mucho menos de que este se traduzca en una oferta seria, vinculante y económicamente superior a las alternativas disponibles para la venta’.
Sarabia Zúñiga, señaló que resulta procedente que el Juzgado revoque el resolutivo y, en su lugar, declare improcedente la prórroga de 90 días al no existir una propuesta concreta, seria y vinculante de adquisición.
Se pronunció por dar continuidad al proceso de venta mediante la realización de una subasta abierta, en condiciones de igualdad y con participación de todos los interesados que cumplieran los requisitos correspondientes, a fin de propiciar la concurrencia de postores.
Reiteró que la autorización a Cargill- Afirme de 90 días para explorar un posible consorcio, es infundado e inmotivado ya que en la ley de la materia ni en las propias bases de la subasta existe alguna disposición que permita conceder a Cargill y Afirme, ni a ningún postor un plazo para explorar la posibilidad de integrar un consorcio.
Insistió en que la mera intención de conformar un consorcio, no demuestra que la eventual operación generará un mayor valor de recuperación, ni garantiza que las condiciones de adquisición que pudieran formularse sean económicamente convenientes.
Manifestó que prolongar innecesariamente la realización de los activos puede incrementar los costos de administración, mantener la incertidumbre sobre la venta y propiciar el deterioro de la empresa, con la consecuente disminución de su valor.
Publicado por Rocío Ledezma




