Acuden cientos a agradecer los favores recibidos del santo de las causas imposibles a la Capilla ubicada en la Calle Pedro Pruneda de la Zona Centro de Monclova
Por Iván Villarreal
La Prensa
MONCLOVA, COAHUILA.-Cientos de fieles se congregaron para agradecer favores recibidos, cumplir mandas y pedir la intercesión del santo de las causas difíciles, en la Capilla de San Judas Tadeo, ubicada en la Calle Pedro Pruneda de la zona centro de Monclova.
TESTIMONIO DEL JOVEN VESTIDO DE SAN JUDAS
Entre los asistentes destacó la presencia de Víctor Fidencio García Ojeda, de 13 años, quien acudió vestido como San Judas Tadeo. El menor explicó que desde niño padecía constantes enfermedades que no dejaban dormir a sus padres. Su madre pidió a San Judas que lo cuidara y, en agradecimiento, la familia prometió acudir cada 28 de octubre a entregar la reliquia correspondiente.
“Cuando era chiquito me enfermaba mucho… Mi mamá le pidió a San Judas que me cuidara… y en agradecimiento íbamos a venir cada año, cada 28, a darle gracias”, relató. A quienes atraviesan situaciones difíciles, el adolescente recomendó simplemente: “Que rece y pida”.
LA PARTICIPACIÓN DE LOS DANZANTES
El ambiente se llenó de color con la participación de los Danzantes de María del Santuario de Guadalupe. Un grupo de aproximadamente 15 o 16 integrantes (de un total de 40) ofreció su danza al inicio de los festejos. “Para nosotros es un honor que nos inviten a danzarle a un santo tan importante y tan intercesor como es San Judas Tadeo”, expresaron.
OFRENDAS, VELADORAS Y PETICIONES DE LOS FIELES
En un espacio acondicionado junto al altar, los fieles colocaron veladoras y peticiones. María Teresa, una de las asistentes, explicó el significado de su ofrenda: “Es una ofrenda que le voy a San Juditas y a Dios por todas las bendiciones que nos manda… la salud, sobre todo, darle la salud tanto a mí como a mi familia”.
LAS PALABRAS DEL PADRE NÉSTOR MARTÍNEZ
El Padre Néstor Martínez Sánchez, Vicario de la Diócesis de Saltillo y Párroco de Santiago Apóstol —quien atiende también esta capilla—, destacó el sentido profundo de la celebración:
“Celebrar a San Judas Tadeo es celebrar nuestra fe. México se distingue por tener grandes intercesores. Uno de ellos, San Judas Tadeo, y nuestra Madre del cielo, Santa María de Guadalupe, quienes nos enseñan a amar cada vez más a nuestro Señor Jesucristo. […] Él se caracteriza por haberse ganado el cariño de tantos mexicanos. […] Quien hace los milagros, quien merece toda la gloria y el honor es nuestro Señor Jesucristo”.
El Sacerdote encomendó especialmente las peticiones de los trabajadores de Altos Hornos y de todas las personas que acudieron con dificultades laborales, económicas o familiares, y pidió que San Judas intercediera para que Monclova continúe viviendo “grandes cosas”.
Durante la jornada se entregaron reliquias y recuerdos a los asistentes, mientras algunos fieles repartían pastelitos en señal de agradecimiento. La devoción se hizo visible también en quienes se acercaban a tocar la imagen del santo.
Cada 28 de octubre, cuando el calendario marca la fiesta de San Judas Tadeo, Monclova vuelve a convertirse en un espacio de esperanza renovada. En medio de veladoras, danzas y promesas cumplidas, la fe de un pueblo se hace tangible: en la voz de un niño que agradece haber sanado, en las manos que colocan una ofrenda y en la certeza colectiva de que, incluso en las causas más difíciles, no se está solo.
Publicado por Rocío Ledezma




