SE SUMARON 60 COMERCIOS, HOTELES Y RESTAURANTES
Con altares monumentales, homenajes en la antigua fábrica textil y una intensa agenda artística, visitantes y locales celebran en el Pueblo Mágico con color y fervor los Días de Muertos
Por: Roberto Hernández
LA PRENSA
PARRAS, COAHUILA. — Con una gran afluencia de visitantes, ocupación hotelera al límite y un despliegue de color, tradición y cultura, Parras vive con intensidad las festividades del Día de Muertos gracias al éxito rotundo de la tercera edición del festival Camino de las Flores.
Bernardo López García, director de la Oficina de Convenciones y Visitantes (OCV) de Parras, destacó la amplia participación ciudadana y del sector privado en este evento que ya se ha consolidado como uno de los atractivos más importantes de la temporada en el Pueblo Mágico.
«Hicimos una invitación extensiva a comercios y a la población en general; aunque lo encabezamos nosotros en la difusión, la participación es de muchos sectores», señaló López García. Detalló que, tras un registro previo y la suma espontánea de negocios, entre 55 y 60 establecimientos comerciales, entre hoteles y restaurantes, decoraron sus fachadas con esmero.
Para enfrentar las recientes condiciones climáticas, muchos comercios optaron por flores de papel como material resistente, mientras que otros apostaron por la flor natural en los días previos, destacando iniciativas como las del hotel Casarraco y el hostal El Farol, cuya decoración se ha vuelto simbólica en los últimos años.
ARTE, HISTORIA Y MEMORIA
La tercera edición del Camino de las Flores trascendió la ornamentación urbana para convertirse en un foro cultural multidisciplinario.
Entre las actividades sobresalió la inauguración de una exposición en la antigua fábrica textil y la apertura de salas especiales con el «Muro de los Recuerdos», un homenaje emotivo a quienes laboraron en la emblemática Fábrica La Estrella.
El programa incluyó también presentaciones artísticas como el ballet del profesor Javier Soto y desfiles organizados por instituciones educativas como el COBAC —cuyos alumnos montaron un imponente altar monumental en la Plaza de Armas dedicado a Marcela Silva (Marcela I), exreina de la Feria de la Uva— y la UTC.
UN PUENTE ENTRE LA TRADICIÓN Y EL TURISMO
A este ambiente festivo se sumaron eventos de proyección internacional, como un festival de música electrónica en el viñedo Casa Náufrago, que implementó logística de transporte directo desde Saltillo, Torreón y Monterrey para reunir a cientos de asistentes. Gracias a esta cartelera, la ocupación hotelera alcanzó prácticamente el 100%, consolidando a Parras como un destino imperdible en estas fechas.
El festival se ha convertido en un auténtico festín donde altares, cempasúchil, veladoras y ofrendas tejen un puente entre el pasado y el presente, mostrando una vez más que la magia de las calles de Parras y el calor de su gente son el escenario ideal para mantener vivas nuestras tradiciones.
Publicado por Rocío Ledezma




