Monseñor Hilario González García consideró que ninguna mujer debería enfrentar sola las presiones y dificultades que acompañan la gestación de un bebé

Por: Roberto Hernández

LA PRENSA

SALTILLO, COAHUILA. — En el marco de la Solemnidad de Todos los Santos, el Obispo de la Diócesis de Saltillo, Monseñor Hilario González García, encabezó la Misa de clausura de la campaña “40 Días por la Vida” en las afueras del Hospital General de Saltillo. Durante su mensaje, el jerarca católico hizo un llamado firme a la defensa de la vida desde la gestación y a rodear de apoyo a las mujeres que enfrentan situaciones vulnerables.

UN LLAMADO A DAR “CHANCE A DIOS”

Ante decenas de fieles que durante 40 días oraron pacíficamente por el fin del aborto y por la protección de las madres y los bebés por nacer, el Obispo reconoció que detrás de una decisión de interrumpir el embarazo suelen existir presiones, soledad y una profunda falta de acompañamiento.

«Tal vez hay presión y hay falta de acompañamiento y una incapacidad de sostenerlo, y pues, ponerlo en manos de Dios y no tomar una decisión de que ya no tiene sentido o que no merece vivir o que es un peso, es darle chance a Dios por esta vida que se está gestando», expresó Monseñor Hilario González García.

El Prelado enfatizó que cada vida es un don sagrado que merece ser recibido y sostenido, exhortando a la sociedad coahuilense a ser una red de apoyo real y solidaria para las madres en gestación, promoviendo siempre la cultura de la vida frente a la cultura del descarte.

CONTINUARÁ LA PRESENCIA PROVIDA

Por su parte, el Padre Vicente Eliamar Vega anunció que el movimiento provida mantendrá su labor en la capital del estado. A partir del próximo 1 de diciembre, iniciará la inscripción para una campaña permanente de oración y testimonio frente a la Clínica MSI, ubicada en el Centro de Saltillo.

«Será una gotita de agua, discreta, pero permanente en esta intercesión por el fin del aborto», adelantó el sacerdote, destacando que esta iniciativa busca ofrecer una alternativa de esperanza, escucha y apoyo a las mujeres que acuden al lugar.

SANTIDAD EN LA VIDA COTIDIANA

Vinculando la defensa de la vida con la celebración litúrgica de Todos los Santos, el Obispo de la Diócesis de Saltillo recordó que la santidad no es un privilegio lejano, sino una llamada a la felicidad plena en Cristo. Subrayó que las Bienaventuranzas son el modelo de vida que se refleja en obras de amor, respeto al prójimo y la construcción de una sociedad más justa y fraterna en Coahuila.

Publicado por Rocío Ledezma