Alexis Massieu
Como sustraído de la justicia, fue declarado el día de ayer Jorge Miguel “N”, un empresario de la localidad, que fue acusado de cometer un fraude millonario, y el cual, podría ser arrestado dentro de las próximas horas.
Fue a las dos de la tarde, que al juez encargado de celebrar la primera etapa del procedimiento penal en su contra, se le informó que el indiciado no había llegado, y para ser representado, se llamó a una defensora pública.
La abogada que se le designó a Jorge Miguel “N”, alegó que si no se encontraba en el Centro de Justicia, era porque no fue localizado y notificado sobre la audiencia.
Según consta en la carpeta de investigación, en la casa en la que buscaron a Jorge Miguel “N”, la empleada doméstica dijo no conocerlo, y en la llantera del bulevar Pape, los trabajadores dijeron no saber nada, para no meterse en problemas.
El agente del Ministerio Público, por el contrario, le indicó al juez, que si al empresario Jorge Miguel “N”, no lo habían localizado los actuarios, era porque hizo todo lo necesario para evadir el citatorio, y de ello tenían varias pruebas.
Antes de llevar el caso de fraude ante el juez, el presunto defraudador, fue buscado por elementos de la Fiscalía en su domicilio de la colonia Lasalle, donde se le dejó un citatorio, y al cual respondió mediante un oficio en el que, plasmando su firma, nombró a dos abogados para que lo defendieran, un citatorio que le llevaron a la misma casa en donde luego dijeron no conocerlo.
De manera similar, cuando los funcionarios del Poder Judicial fueron a la llantera de su propiedad, tomaron una fotografía del lugar, y pese a que los empleados dijeron no saber quién era, en la fachada del establecimiento, y como parte de la nomenclatura, estaba su apellido.
Además de la denuncia penal, Jorge Miguel “N”, se indicó, se encuentra demandando civilmente, y en ese juicio de miles de fojas, se encuentran documentos firmados por él, en los que se aprecia que la firma con la que respondió al primer citatorio, es la misma, y que el negocio donde lo buscaron es de su propiedad.
Por esa razón, se acreditó ante el juez, que si no lo encontraron los funcionarios para dejarle el citatorio a la audiencia, es porque el indiciado está tratando de eludir el proceso penal en su contra.
Tras declararlo sustraído, el juez le concedió una audiencia privada al Ministerio Público, donde entre otras cosas, se presume que el representante social, le solicitó una orden de aprehensión para que mediante el uso de ña fuerza, Jorge Miguel “N”, sea llevado a juicio.
El monto del fraude que presuntamente cometió el empresario llantero, no fue revelado, pero para que se le considere de cuantía mayor, tiene que ser superior, a un millón 37 mil 400 pesos.