Oscar Ballesteros
Una menor de 14 años permanece hospitalizada, tras sufrir una congestión alcohólica dentro de un bar de la localidad; la madre y el dueño del sitio acudieron a presentar una denuncia ante el Ministerio Público debido a que señalan que fue otro invitado quien le dio la bebida embriagante.
Durante la madrugada del jueves, elementos del departamento de Alcoholes acudieron a bar ubicado sobre el bulevar Pape en la colonia Guadalupe y clausuraron el establecimiento debido a la condición alcohólica que presentó una menor de edad.
Yuridia Yuvisela Cuadros Menchaca, es madre de Nahomi por quien tuvo que llegar al lugar debido al estado en el que se encontraba; fue el personal del bar el que llamó a los padres para que pasaran a recogerla, ya que había ingerido de una botella de alcohol que ingresó otro invitado de lo que fue un evento privado.
“Era puro menor de edad por eso se le dio permiso, pero un muchacho metió una botella a escondidas; ahorita ya se le pasó, pero sigue internada, era una congestión alcohólica, ahorita en el Ministerio Público solicité una prueba de antidoping y ahorita irá la química ahí a la Clínica 7”, comentó la madre.
La última prueba con relación a corroborar que la bebida no estuviera adulterada, acerca del consumo mencionó que, la versión de su hija es de haber aceptado algunos tragos, sin embargo, cuando quiso parar la empezaron a obligar.
Por su parte, Ignacio Herrera, propietario del negocio tras darle la explicación a los padres de Nahomi, acudió también a presentar la denuncia en contra del joven señalado, pues por parte del bar sólo se ofreció un evento para menores de edad que no incluía alcohol.
“Era un evento privado de un cumpleaños de una muchachita de la escuela, fueron 15 personas, el detalle es que un chico a escondidas metió una botella pequeña, resulta le dio a la muchacha y ella sí quiso tomar, cuando se percata el personal del bar estaban ingiriendo de la botella, se les quita y se les pide que se vaya, pero la chica ya andaba tomada”, comentó el propietario del establecimiento.
Ante esto dio la notificación a los padres para que acudieran por los menores; el mismo dueño dijo que ellos contaban con cámaras de seguridad que podrían utilizar para deslindarse de la responsabilidad y mostrar que fue un propio invitado el que introdujo la bebida embriagante.
“Nosotros los recibimos (a los invitados), el detalle es que a escondidas le tomó, hubo chequeo personal, el chavo pidió permiso de bajar el Oxxo y pensamos que ahí se la vendieron” concluyó Ignacio Herrera.