Su madre lloraba y le decía: “Mijo ya no quiero que pelees, ya no vayas, y ya nos rehuía”, expresa el padre del “Taz” Calleros
Por Wendy Riojas
LA PRENSA
Aunque inicialmente se manejó que la causa de muerte del reconocido boxeador monclovenses Moisés “El Taz” Calleros fue a causa de un infarto, su padre, refiere que al parecer se trató de un daño cerebral provocado por los golpes que recibió durante sus peleas en el ring, ya que, repetía mucho las palabras y se le perdía la mirada.
Incluso su padre, Moisés Calleros Escamilla, exhortó a realizar revisiones médicas exhaustivas a los deportistas como boxeadores, luchadores o jugadores de fútbol americano, para decirles ‘hasta aquí puedes’ cuando están en el límite.
Ayer mencionó: “A primera vista fue un infarto; pero, se hace la autopsia y no encuentran el origen del infarto, se le hace un examen patológico, de fluidos y demás, que se tiene que enviar a la Ciudad de México y en tres semanas está el resultado”.
Sin embargo, el padre de familia, señaló que posiblemente falleció a consecuencia de un daño cerebral que ya sospechaban que traía, ya que, repetía mucho las cosas y desviaba la mirada al hablar con él.
En la entrevista señaló: “Podemos decir que fue por el daño cerebral que ya sospechábamos que traía; por ser su padre uno lo nota, ya no era el mismo, repetía mucho las cosas, y no me encaraba cara a cara para hablar porque yo ya no quería que boxeara”.
Incluso señala que le pidió que dejará el boxeo: “Yo nunca quise que boxeara, jamás. De tanto golpe al cerebro se le iban deteriorando las neuronas, eso lo sabemos de antemano y de ciertas peleas para acá yo ya lo veía”.
Y refiere que no lo tomó de sorpresa la noticia: “Para mí no fue muy sorpresivo que le haya pasado. Al menos yo, mi esposa claro que no. Uno lee lo que les pasa a los deportistas y yo ya le había dicho a mi esposa ‘Moy anda mal, el cerebro, ven vamos a platicar con él”.
Sin embargo, refiere que cuando lo abordaban les rehuía, no quería tocar el tema, y su madre lloraba y le decía: “Mijo ya no quiero que pelees, ya no vayas, y ya nos rehuía (hace una pausa) no podemos hacer nada, él quería alcanzar su objetivo”.
Y con mucha tristeza y preocupación seguían viendo las señales: “Las señales ya las veíamos, repetía mucho, la vista se le perdía, todos sabemos que es un daño cerebral. No podemos culpar a nadie. El deporte ese es el riesgo”.
El padre de familia dijo que desde que Moisés estaba en secundaria y empezó con el boxeo le decía ‘no quiero que vayas’ incluso, que fue un pleito entre padre e hijo, sin embargo, cuando ganaba tenía que darle la razón y apoyarlo.
Durante la entrevista, el padre de familia, mencionó, que la revisión médica debe ser más un poco más exhaustiva con los deportistas para decirle a los boxeadores, cuando están en el límite, que deben de parar.
“Que les guste está bien, boxeadores, luchadores, fútbol americano, cualquier deporte, pero, deben decirles ‘hasta aquí puedes’, porque corre peligro tu vida”.
LA NIÑA LO PRESINTIÓ
El padre de familia revela que se percataron del fallecimiento de Moisés “El Taz” Calleros por las cámaras de vigilancia, ya que, llegó, sacó una paleta, le quito la envoltura, ingreso a la vivienda y ya no salió.
Desde las 4:30 de la tarde ya no respondió su teléfono. Tampoco no fue al compromiso de sparring, estaban esperando que saliera (por las cámaras) y la niña (su hija) decía ‘el perro está llorando, ahí está papi’, ella lo presintió”.
Dijo que al acudir en la mañana lo encontraron sin vida, sin embargo, esperan el resultado del examen patológico para determinar la causa de muerte.