Un ciclo lleno de sueños y emociones llega a su fin para la jovencita que fue la Reina de la Feria de la Uva y el Vino 2024
Por Lucero Velázquez
LA PRENSA
PARRAS, COAHUILA.– PARRAS, COAHUILA.– La noche del viernes 1 de agosto marcó el final del reinado de María Fernanda Teniente Luna como soberana de la LXXVII Feria de la Uva y el Vino 2024, un ciclo que vivió con orgullo, entrega y profundo amor por su tierra natal.
Originaria de Parras de la Fuente, donde nació el 10 de abril de 1999, María Fernanda, de 25 años, destacó por su preparación académica, su vocación de servicio y sus sólidos valores familiares, atributos que definieron su paso por la máxima celebración del municipio.
Licenciada en Comercio Internacional, con especialización en Marketing Digital, Creación y Desarrollo de Negocios, además de certificación como profesora de inglés por la Universidad de Cambridge, actualmente cursa un posgrado en Ciencias de la Educación, reflejo de su compromiso con la formación de nuevas generaciones.
Desde niña mantuvo un fuerte vínculo con la Feria: fue vendimiadora, participó en bailables de coronación, representó al Instituto Municipal de la Juventud y años más tarde, se convirtió en candidata al trono. El 2 de agosto de 2024, el cómputo final del respaldo ciudadano la proclamó reina, superando a su contendiente Nahomi Pachuca Juárez.
Durante su reinado, fue portavoz de la cultura local, promotora del turismo y rostro de una tradición que, en sus palabras, la transformó. En entrevista con Semanario La Prensa, compartió lo que significó portar la corona: “Representar a mi pueblo ha sido uno de los mayores honores de mi vida. Aprendí que una reina no se mide por el brillo del vestido, sino por la humildad con la que se entrega a su gente. Inspiras desde el corazón.”
Confesó que uno de los momentos más conmovedores fue escuchar a niñas decirle que querían ser como ella: “Ahí entendí el verdadero impacto de portar una corona”.
Aseguró que su paso por la feria le enseñó a valorar el servicio, la empatía y la responsabilidad de ser ejemplo. Al dejar la corona, dijo sentirse en paz: “Me voy con alegría y una pequeña nostalgia. Este año me retó, me cambió y me hizo florecer.”
También agradeció a su familia, amigos y al comité organizador por confiarle el papel de Reina 2024: “Nunca podré agradecerles lo suficiente por este regalo. No salgo siendo la misma”.
Al despedirse, María Fernanda se definió como una mujer espiritual, equilibrada y agradecida. Su historia continúa, ahora enfocada en crecer profesional y personalmente, con la misma pasión que la llevó a representar con dignidad a la juventud de Parras.