Coahuila busca transformar su producción ganadera para aprovechar la venta de productos cárnicos procesados a Estados Unidos y mitigar pérdidas por el bloqueo sanitario vigente
Alonso Crisante
LA PRENSA
SALTILLO, COAHUILA.- El sector ganadero de Coahuila enfrenta una de sus mayores crisis tras el cierre de la frontera estadounidense para la exportación de ganado en pie. Esta medida sanitaria, derivada de la presencia del gusano barrenador, ha generado pérdidas millonarias y obligó a las autoridades estatales a buscar nuevas alternativas para mantener viva la economía del campo.
En respuesta a esta situación, el Gobierno de Coahuila está impulsando un cambio estratégico: orientar la producción hacia la venta y exportación de carne procesada, un mercado que aún no enfrenta restricciones y que podría convertirse en la salida comercial para los productores afectados.
Jesús María Montemayor, titular de la Secretaría de Desarrollo Rural, explicó que aunque la restricción al ganado en pie persiste, la comercialización de productos cárnicos ya procesados representa una ventana de oportunidad para la cadena productiva regional. “Estamos trabajando para transformar el modelo y abrir nuevas rutas que permitan a los ganaderos superar este bloqueo y mantener sus ingresos”, señaló.
Las pérdidas económicas estimadas por día alcanzan los 300 mil dólares, cifra que refleja el impacto directo sobre productores y la economía local. Frente a este panorama, las autoridades aceleran la implementación de programas que permitan modernizar la infraestructura y capacitar a los ganaderos para el procesamiento y exportación de carne.
Además, se busca fortalecer el mercado interno para asegurar que la producción local se aproveche al máximo, generando valor agregado y ampliando las posibilidades de acceso a mercados internacionales. La reconversión hacia productos procesados también responde a una demanda creciente en Estados Unidos, lo que podría abrir nuevas oportunidades comerciales para Coahuila.
El esfuerzo conjunto entre gobierno y productores representa una apuesta para reactivar el sector ganadero y reducir el impacto del bloqueo sanitario, garantizando que Coahuila mantenga su posición como una de las regiones líderes en la producción de carne en México.