El plan, que reafirma el control iraní del Estrecho de Ormuz y mantiene el derecho del país al enriquecimiento nuclear, no es el mismo que el presidente Trump calificó como una “base viable” para las negociaciones
Por Staff/The New York Times
La Prensa
TEHERÁN.– Tras el reciente acuerdo de alto el fuego de dos semanas, el gobierno iraní hizo público un “marco de 10 puntos” para negociar el fin de las hostilidades. Aunque el presidente Trump calificó inicialmente la propuesta como una “base viable”, la Casa Blanca aclaró bajo anonimato que los puntos presentados por Irán no coinciden con las expectativas de EE. UU., evidenciando una brecha diplomática profunda.
El documento iraní, que busca el fin formal de la guerra, choca frontalmente con la propuesta estadounidense de 15 puntos —aún no publicada— que insiste en el cese total del enriquecimiento nuclear y el control de misiles balísticos.
Puntos clave de fricción:
Soberanía y Seguridad: Irán exige el control total del Estrecho de Ormuz y la retirada total de tropas de EE. UU. de la región, condiciones consideradas inasumibles para Washington y sus aliados.
Programa Nuclear: Teherán reclama su derecho al enriquecimiento de uranio, mientras Trump mantiene su postura de “enriquecimiento cero”.
Economía y Reparaciones: Se solicita el levantamiento de todas las sanciones (primarias y secundarias) y reparaciones económicas por daños a infraestructura civil y militar.
Diplomacia: Exigen la anulación de resoluciones de la ONU y de la AIEA sobre no proliferación.
Posibles vías de acuerdo:
El único punto de posible convergencia es el fin de la guerra en todos los frentes, incluyendo el cese de hostilidades con Hezbolá en Líbano. No obstante, Israel ha advertido que el alto el fuego actual no detendrá sus operaciones en suelo libanés, dejando el “Eje de la Resistencia” como una incógnita en la mesa de negociación.
Expertos sugieren que el éxito de un acuerdo integral dependerá de si Irán acepta limitaciones simbólicas a su programa nuclear a cambio de un alivio gradual de sanciones, una posibilidad que Trump ha insinuado recientemente en redes sociales.