Afligida familia del adolescente Byron Josué, quien se fracturó los huesos en un partido de futbol, piden trato humano para el joven de 15 años, quien lleva 2 meses hospitalizado
Alberto Rojas Carrizales
LA PRENSA
Con la aflicción reflejada en el rostro, por riesgo de que su deprimido nieto internado en el IMSS sufra amputación de su pierna izquierda, pese a que ingresó desde el 6 de febrero únicamente por fractura de tibia, Víctor Valero, suplicó una solución porque también podría empeorar su salud por un orificio que le apareció en la pantorrilla.
Explicó que después de una cirugía en la tibia fracturada, a su nieto Byron Josué Martínez Valero quien aún está internado, le surgió piel muerta debido a que duró más de un mes con el hueso destrozado a consecuencia de un accidente en un partido de futbol hace un par de meses.
Apuntó el abuelo del paciente adolescente de 15 años, que los médicos del IMSS determinaron que su nieto que permanece encamado en la Clínica 7 del IMSS, debe ahora ser atendido por un cirujano plástico, pero que actualmente no hay ninguno disponible.
De acuerdo a médicos del sector privado, la pantorrilla está formada principalmente por el músculo tríceps sural que se une al tendón de Aquiles que es esencial para caminar, correr y bombear sangre al corazón, y que contiene músculos, venas profundas, arterias y nervios.
“El atraso en la atención le perjudicó la pantorrilla izquierda, se le hizo una ampolla considerable, se le oscureció la piel, le retiraron la piel muerta y requiere cirugía plástica, pero no hay cirujano porque está de vacaciones”, lamentó en medio de la incertidumbre el abuelo.
Queremos, agregó, “que lo agenden a Monterrey, el 6 de abril cumplió dos meses internado, está a punto de perder la escuela porque la lesión se agravó, le rasparon la piel y ya se observa un orificio, la intención es un injerto con piel de su propio cuerpo pero no hay aquí”.
Dijo que la familia teme situaciones graves como que quede cojo, imposibilitado para caminar o en el peor de los riesgos, amputación de la extremidad por la falta de atención oportuna pero suplicó que con una pronta movilización de los médicos podría sanar definitivamente de las lesiones que registra.
Aseguró que además de la depresión, estrés, y angustia del adolescente, ha perdido considerable peso debido a la impotencia por abandonar sano el hospital al cual ingresó el 6 de febrero, después de un accidente de una cancha de fútbol donde se fracturó la tibia izquierda.