Abren puerta a nuevas líneas de estudio
Más de 2 mil especies de flora y fauna han sido identificadas en la zona carbonífera, incluyendo organismos en peligro de extinción
María Rodríguez
LA PRENSA
SABINAS, COAHUILA.- Más de dos mil especies de flora y fauna han sido identificadas hasta ahora en esta zona, incluyendo organismos en peligro de extinción y otros únicos en el mundo, cuya existencia se limita exclusivamente a este territorio. Incluso, algunas especies apenas comienzan a ser estudiadas y ni siquiera cuentan aún con nombre científico.
De acuerdo con el especialista José Antonio Dávila Paulín, de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, la región atraviesa una etapa clave de investigación. Entre los hallazgos más sorprendentes destacan caracoles acuáticos localizados en zonas habitadas por comunidades Kikapú y Mascogos, cuyo reciente descubrimiento abre la puerta a nuevas líneas de estudio.
“Es apenas el inicio”, advirtió el experto, al señalar que gran parte de la riqueza biológica, especialmente en ecosistemas acuáticos, permanece aún desconocida.
La magnitud del área natural protegida —que supera el millón 519 mil hectáreas— la convierte en la más extensa del noreste del país. Este corredor ecológico abarca 15 municipios, desde Acuña hasta Monclova, incluyendo regiones como Cuatro Ciénegas y Ocampo, donde convergen ríos, montañas, bosques y valles.
Sin embargo, no todo es descubrimiento. Especialistas advierten sobre problemáticas ambientales severas, particularmente en los ríos, considerados “las venas del planeta”, cuyo deterioro refleja el impacto de la contaminación y la sobreexplotación.
Ante este panorama, ya se han establecido vínculos con universidades de Coahuila, Durango y Nuevo León, así como con la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, con el objetivo de fortalecer la investigación científica y promover la conservación.
“El reto es claro: no se puede proteger lo que no se conoce”, subrayó Dávila Paulín, al hacer un llamado urgente a la sociedad para involucrarse en el cuidado del entorno.
Porque en esta región no solo se resguarda biodiversidad, sino los elementos esenciales para la vida: agua, aire, alimento y refugio. Y su futuro, advierten, depende de las acciones que se tomen hoy.