Nigeria sufre un conflicto entre pastores de la etnia fulani, que buscan tierras de pastoreo para su ganado, y agricultores
Lagos. Los ejércitos deNigeriay Benín, junto con fuerzas paramilitares, mat4ron a 41 pastores fulani (etnia principalmente musulmana) en el estado nigeriano de Níger (oeste) por «colaborar» con el grupo yihadista Ansaru, informó este lunes una milicia aliada de las Fuerzas Armadasnigerianas.
La operación tuvo lugar en la localidad de Kabe (oeste), en el citado estado nigeriano, fronterizo con Benín, el pasado jueves, cuando los soldados y los milicianos también detuvieron a decenas de pastores fulani.
«Nuestros hombres asaltaron asentamientos fulani en la zona de Kabe y mat4ron al menos a 41 personas que colaboraban con terroristas», declaró Modi Kachiko, líder en Níger de la Fuerza de Tarea Conjunta Civil (CJTF, en inglés), una milicia que colabora con el Ejército en la lucha contra grupos yihadistas.
«Los pastores colaboran con Ansaru para llevar a cabo ataques y asesin4r a la gente de Borgu, Shiroro y otras comunidades», añadió el jefe de la CJTF.
Un líder comunitario de Borgu, que pidió permanecer en el anonimato, confirmó también a EFE el ataque y aseguró que los pastores asesinados eran informantes de Ansaru.
«Milicias y agentes de seguridad matar0n a 41 pastores durante una redada. Se les acusaba de ser informantes de Ansaru y se les vinculaba al asesinat0 de 30 personas en ataques contra las aldeas de Konkoso, Pissa y Tunga-Makeri en febrero de este año. Es positivo que la zona haya sido liberada de terroristas, pero tememos represalias», dijo ese líder comunitario.
EFE no pudo obtener de inmediato la reacción de losmilitaressobre este incidente.
Nigeria sufre un conflicto entre pastores de la etnia fulani (principalmente musulmanes), que buscan tierras de pastoreo para suganado, y agricultores (mayoritariamente cristianos), que necesitan tierras cultivables.
Ansaru, una escisión del grupo yihadista Boko Haram vinculada a la red terrorista Al Qaeda, actúa principalmente en el noroeste y el norte-centro de Nigeria, donde la población civil también sufre incesantes ataques de bandidos, como se conocen en el país a los grupos armados que realizan secuestros y robos y a los que las autoridades tildan en ocasiones de «terroristas».
A esta inseguridad se suma la actividad de Boko Haram desde 2009 en el noreste del país y, a partir de 2016, de su escisión, el Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP, en inglés).
En el noroeste, Lakurawa, un grupo aparentemente ligado a la organización terrorista Estado Islámico-Provincia del Sahel (ISSP), también suele cometer atentados en los estados de Kebbi y Sokoto desde hace unos años.
Con información de EFE/Eluniversal