Ingresó por su propia voluntad al anexo “Fe, Esperanza y Amor”, para darle una mejor vida a su familia, pero en este lugar, que se supone lo ayudaría, fue asesinado a golpes
Fabiola Sánchez
LA PRENSA
Manuel Neftalí Lira Ruiz ingresó por voluntad propia al centro de rehabilitación “Fe, Esperanza y Amor” buscando recuperarse de sus problemas de alcoholismo y darle una mejor vida a su familia, sin imaginar que ese lugar terminaría convirtiéndose en el escenario donde le arrebatarían cobardemente la vida apenas cuatro días después de haber sido internado.
A diez días del homicidio, familiares cercanos continúan sumidos en el dolor y la indignación, mientras exigen a las autoridades que se esclarezca completamente lo ocurrido dentro del anexo.
Jennifer Zúñiga, cuñada de Manuel, relató que el hombre de 37 años había tomado la decisión de rehabilitarse motivado principalmente por el nacimiento de su hijo y el deseo de comenzar una nueva etapa junto a Silvia, su pareja.
La familiar recordó que el mismo día en que Silvia dio a luz, Manuel tomó la decisión por voluntad propia de internarse y personal del centro de rehabilitación acudió por él hasta su domicilio para internarlo.
Según Jennifer, Manuel aceptó irse sin poner resistencia, ya que realmente quería superar su problema con el alcohol. “Él quería estar bien para su familia y para su bebé”, expresó con tristeza.
La tragedia golpeó a la familia durante la madrugada del cuarto día de internamiento, cuando recibieron una llamada donde les informaban que Manuel presuntamente había fallecido a causa de un infarto, sin embargo, las dudas comenzaron cuando acudieron a reconocer el cuerpo y observaron golpes visibles en el rostro y otras partes del cuerpo.
Jennifer señaló que desde entonces la familia mantiene desconfianza hacia el pastor Valentín Bustos, relacionado con el funcionamiento del centro “Fe, Esperanza y Amor”, debido a que no se ha acercado a brindar explicaciones sobre lo ocurrido, además, cuestionó el hecho de que recurriera a un amparo tras darse a conocer el caso.
Comentó que actualmente la familia trata de evitar hablar constantemente del tema frente a Silvia, debido a que aún se encuentra recuperándose del parto y emocionalmente afectada por la pérdida de Manuel, pero aseguró que los padres y hermanos del fallecido continúan impulsando acciones legales para exigir justicia.
Jennifer recordó a Manuel como un hombre alegre, trabajador y cercano a sus seres queridos.
Señaló que durante años convivieron como familia y que hoy sólo les quedan los recuerdos de alguien que soñaba con salir adelante y disfrutar de su nueva vida como padre, un sueño que terminó tajantemente dentro del centro de rehabilitación donde buscaba ayuda.