UN FATAL ACCIDENTE, LE IMPIDIÓ LLEGAR AL PARTIDO
Decenas de pequeños beisbolistas de los Gigantes rompen en lágrimas en la funeraria y sueltan globos al cielo para decirle adiós a Antonio Villanueva
Por: Iván Villarreal, Fabiola Sánchez Alberto Rojas
LA PRENSA
Entre un profundo dolor y un llanto inconsolable que conmovió a toda Monclova, los pequeños beisbolistas del equipo Gigantes de la Furia Azul despidieron con el corazón roto a su querido entrenador, Antonio Villanueva Villa, quien falleció este jueves trágicamente a causa de una descarga eléctrica horas antes de disputar un partido decisivo.
Con sus camisolas puestas y globos naranjas que elevaron al cielo, los niños de apenas 5 a 8 años acudieron a la funeraria para darle el último adiós a su guía y maestro.
Rompiendo en lágrimas junto a la viuda Jhoana Ibarra, los pequeños peloteros entonaron el credo de su escuadra y prometieron ante el féretro jugar siempre con el alma para honrar el legado del hombre que dio la vida trabajando por el sustento de sus tres hijos en la orfandad.