“SE SIENTE BIEN AYUDAR A ALGUIEN QUE NO CONOCES”
Estudiantes de la FIME y ciudadanos de la Región Centro abarrotan el Banco de Sangre de la Clínica 7 en jornada altruista; médicos llaman a replicar el ejemplo
Por Iván Villarreal
La Prensa
Mientras muchas personas iniciaban su jornada habitual, un grupo de jóvenes y ciudadanos decidió dedicar parte de su mañana a una causa que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte para alguien más.
En la Clínica 7 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se llevó a cabo una campaña de donación altruista de sangre, donde estudiantes de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (FIME), docentes y ciudadanos acudieron de manera voluntaria con un objetivo común: ayudar a quienes algún día necesitarán una transfusión.
Entre ellos se encontraba el profesor Eduardo Aldape Martínez, quien acompañado de alumnos de la FIME destacó la importancia de fomentar entre los jóvenes la cultura de la solidaridad.
“Venimos de manera voluntaria. Es una actividad que impulsamos dentro de la facultad porque sabemos que donar sangre puede salvar vidas y queremos poner nuestro granito de arena”, comentó.
Con sencillez y hasta con algo de humor, April Medellín Berrones de 4 A de Mecatrónica explicó por qué decidió convertirse en donador.
“Tenía sangre de más y dije: déjame voy y la dono”, respondió entre sonrisas.
Sin embargo, detrás de la broma existe una realidad poderosa: una sola donación puede beneficiar hasta a tres personas diferentes.
Cesar Eli Galindo Mota de 5E de Mecatrónica, reconoció que la experiencia tiene un significado especial.
“Se siente bien saber que puedes ayudar a alguien, aunque no lo conozcas”, expresó.
UN ACTO SILENCIOSO QUE PUEDE CAMBIAR DESTINOS
Entre los donadores también se encontraba Fátima de Jesús Elizondo, de 27 años y originaria de Castaños, quien desde hace más de un año participa regularmente en este tipo de campañas.
Para ella, donar sangre se ha convertido en una forma de ayudar a quienes atraviesan momentos difíciles.
“Me gusta mucho la idea de ayudar a la gente. El Banco de Sangre necesita muchas unidades y yo siento que es una manera de contribuir”, señaló.
Fátima considera que la donación altruista debería formar parte de la cultura cotidiana de los mexicanos.
“Si todos ponemos nuestro granito de arena, hacemos una montaña. Tristemente todavía no existe esa cultura de donar sangre de manera voluntaria y por eso hace tanta falta”, comentó.
La joven reconoció que saber que su sangre podría llegar a una persona accidentada, a un paciente con cáncer o a alguien que enfrenta una cirugía complicada es una motivación suficiente para seguir participando.
“Claro que es una buena motivación. Saber que puedes ayudar a salvar vidas siempre vale la pena”, dijo.
UN REGALO QUE NO CUESTA NADA
Durante la campaña, personal médico explicó que cada donador aporta alrededor de 450 mililitros de sangre, una cantidad que el cuerpo recupera de manera natural y que puede convertirse en esperanza para varias personas.
Más allá de los números, la jornada dejó un mensaje claro: donar sangre es uno de los actos más generosos que una persona puede realizar.
No hay aplausos, reconocimientos ni recompensas materiales. Solo la satisfacción de saber que, en algún hospital, una madre, un niño, un adulto mayor o una víctima de accidente podría tener una nueva oportunidad gracias a la decisión de alguien que dedicó unos minutos de su tiempo para extender la mano a quien más lo necesita.
Clínica 7 del IMSS busca fortalecer las reservas del Banco de Sangre y, al mismo tiempo, sembrar entre la comunidad una cultura de solidaridad que permita que cada vez más personas se conviertan en donadores voluntarios.
Porque, como coincidieron varios de los participantes, donar sangre no cuesta nada, pero para quien la necesita puede significar absolutamente todo.