«No fui a juicio porque no quería negar la verdad», dijo el capo en el tribunal. «Hoy me presento ante ustedes sabiendo que mis acciones causaron daño, daño real», afirmo
Por Staff/Agencia Reforma
La Prensa
NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS.- Durante su declaración de culpabilidad el pasado agosto, Ismael «El Mayo» Zambada afirmó que su carrera de 50 años como narcotraficante comenzó cuando plantó marihuana a los 19 años.
Desde 1980 hasta 2024, dijo haber vendido al menos 1 mil 500 kilogramos de cocaína al año, la mayor parte destinada a EE.UU. También aseguró que recibía anualmente «cientos de millones de dólares» por la venta de drogas.
Según su declaración, su red de narcotráfico se extendía desde Colombia hasta México e incluía productores y distribuidores de cocaína, almacenes, operadores logísticos y personas encargadas del transporte de la droga por barco y avión. De acuerdo con los fiscales, la organización también contaba con sicarios, pilotos, camioneros y lavadores de dinero.
Su abogado, Frank Pérez, señaló que su cliente aceptaba la responsabilidad y la condena de cadena perpetua, pero pidió que fuera trasladado a una prisión federal donde pudiera recibir tratamiento por una afección médica no especificada.
«El Mayo» reconoció que sus acciones causaron daño en México y mandó un mensaje a los jóvenes: «Elijan un camino diferente».
«No fui a juicio porque no quería negar la verdad», dijo Zambada en el tribunal. «Hoy me presento ante ustedes sabiendo que mis acciones causaron daño, daño real.
«La violencia debe acabar en México y en cualquier otro lugar. Se pierden demasiadas vidas. Nadie gana en este tipo de guerras. A la próxima generación le digo: elijan un camino diferente».
Zambada no mostró ninguna reacción cuando el juez federal de distrito Brian Cogan leyó la sentencia de cadena perpetua.
Joseph Nocella Jr., fiscal federal de Brooklyn, afirmó que espera que la sentencia aporte algo de justicia a las víctimas del Cártel de Sinaloa.