Pese a existir una orden judicial para retirarlo, los manifestantes cerraron la Puerta 4 para evitar que la empresa ingresara a la Planta 1
Fabiola Sánchez
LA PRENSA
Un grupo de extrabajadores de Altos Hornos de México (AHMSA) bloqueó este lunes los accesos de la acerera para impedir la salida de un montacargas, pese a que los representantes de la compañía propietaria del equipo presentaron una orden judicial que autorizaba su retiro.
Los manifestantes se apostaron principalmente en la Puerta 4, así como en otros accesos estratégicos, como el Punto Cero y la Puerta 3, para evitar tanto la entrada como la salida de vehículos y maquinaria.
Durante la protesta, el vocero del movimiento, Julián Torres Ávalos, explicó que la decisión de impedir la extracción del equipo responde al clima de incertidumbre que prevalece entre los más de 14 mil trabajadores afectados por la crisis de AHMSA y al retraso del proceso de quiebra.
Afirmó que, aunque reconocen el derecho de los propietarios sobre el montacargas, consideran que este no es el momento adecuado para retirarlo debido al riesgo de provocar un conflicto social.
Torres Ávalos detalló que el equipo pertenece a la empresa Montacargas Bravos, de Monterrey, la cual mantenía la unidad rentada al interior de la siderúrgica y ahora busca retirarla con respaldo de una resolución emitida por un juez.
Recordó que previamente, durante una reunión en la Secretaría del Trabajo, los obreros solicitaron a los representantes de la empresa esperar a que concluyera el proceso de quiebra y venta de AHMSA antes de mover cualquier maquinaria.
El dirigente advirtió que permitir la salida de un solo equipo podría abrir la puerta para que otras empresas intenten retirar maquinaria del complejo industrial, lo que, dijo, complicaría la vigilancia sobre los bienes y podría dar lugar a maniobras que perjudiquen los intereses de los trabajadores.
Por su parte, Everardo Valenzuela, integrante del movimiento, sostuvo que los trabajadores no permitirán la salida del montacargas ni de ningún otro equipo mientras continúe sin resolverse la situación laboral de los extrabajadores.
Señaló que el conflicto suma ya tres años y siete meses, por lo que consideró injusto privilegiar los intereses de una empresa mientras miles de familias continúan sin recibir el pago de sus prestaciones y liquidaciones.
Valenzuela reconoció que la negativa a cumplir la orden judicial podría derivar en consecuencias legales para los manifestantes; sin embargo, aseguró que están dispuestos a asumirlas al considerar que también se han vulnerado los derechos de los obreros.
Asimismo, hizo un llamado al Gobierno Federal para intervenir directamente en la problemática de AHMSA y reiteró que el movimiento permanecerá en los accesos de la siderúrgica con la consigna de que, por ahora, «nada sale y nada entra».