ORGULLO MONCLOVENSE
Carlos Villarreal y Román Escamilla, de 12 y 11 años, obtuvieron el primer lugar regional y representarán a México en competencias de robótica en Cancún y China
Por Iván Villarreal
La Prensa
Lo que comenzó como una actividad de aprendizaje y diversión se ha convertido en una historia de esfuerzo, talento y orgullo para Monclova. Carlos Villarreal, de 12 años, y Román Escamilla, de 11, han logrado posicionarse entre los mejores competidores de robótica del noreste del país y ahora se preparan para representar a México en competencias nacionales e internacionales.
Los jóvenes estudiantes, integrantes de la academia Nextbot Lab, obtuvieron el primer lugar regional en la World Robot Olympiad (WRO), resultado que les abrió las puertas para competir en el Nacional de Robótica que se realizará en Cancún y posteriormente en el Open Championship de Nanjing, China.
Con sus medallas al pecho y una enorme ilusión por delante, ambos demostraron que la edad no es un límite cuando existe disciplina, pasión por la tecnología y ganas de aprender.
La robótica: el lenguaje del futuro
Para Carlos y Román, la robótica es mucho más que armar piezas de LEGO o programar sensores.
Antes de construir un robot, explican, deben analizar el reto planteado por los organizadores de la competencia, identificar las tareas que deberá realizar el prototipo y diseñar soluciones capaces de cumplir cada objetivo.
“Primero tenemos que ver cuál es el trabajo que tiene que hacer el robot, porque dependiendo de eso podemos construirlo”, explicó Román.
Los desafíos son enviados con anticipación por los organizadores de la WRO, lo que permite a los equipos desarrollar estrategias, mecanismos y algoritmos que posteriormente son puestos a prueba durante las competencias.
Cada pieza tiene una función específica. Si un componente no aporta una solución al problema planteado, simplemente queda fuera del diseño.
Campeones del noreste mexicano
El reciente triunfo regional tuvo lugar en Torreón, Coahuila, donde los niños se enfrentaron a equipos provenientes de Saltillo, Monterrey, Chihuahua, Torreón, Nuevo Laredo y diversas ciudades de Tamaulipas.
Entre más de 20 equipos participantes lograron obtener el primer lugar.
Para Carlos Villarreal, el resultado fue motivo de enorme satisfacción.
“Me sentí muy orgulloso porque en años anteriores había pocos equipos y esta vez eran muchos. Ganar el primer lugar fue algo muy especial”, expresó.
El logro cobra mayor relevancia porque representa a toda la región noreste del país, considerada una de las más competitivas en el ámbito tecnológico y educativo.
Una competencia de resistencia y conocimiento
El camino hacia China comenzó con una experiencia inesperada. Los jóvenes participaron en una competencia internacional en línea organizada por la WRO, donde tuvieron que enfrentar retos continuos durante casi 24 horas.
Carlos Villarreal Ochoa, padre de uno de los participantes, relató que los niños comenzaron las actividades desde muy temprano y concluyeron alrededor de las 3:30 de la madrugada.
Durante ese tiempo recibían desafíos, practicaban soluciones, realizaban pruebas y enviaban videos con sus resultados dentro de tiempos límite establecidos por los jueces.
Los robots debían levantar piezas, reconocer objetos, trasladar elementos y ejecutar diversas tareas mediante programación y sensores.
Lo que inicialmente parecía una experiencia de preparación terminó convirtiéndose en una sorpresa: obtuvieron los mejores tiempos y porcentajes de evaluación, lo que les valió la invitación al Open Championship de Nanjing, China.
Un sueño mundial llamado China
Aunque ambos reconocen sentir emociones distintas ante el desafío internacional, comparten la misma meta: representar dignamente a México.
Román admite que uno de sus mayores temores es la barrera del idioma. “Tengo nervios porque siento que los jueces no nos van a entender”, comentó.
Sin embargo, entiende que la robótica es un lenguaje universal donde los resultados hablan por sí mismos.
Carlos, por su parte, observa el reto con mayor tranquilidad.
“Siento que será una experiencia similar a la del nacional, solo que mucho más grande”, señaló.
La competencia en China reunirá a los mejores equipos del mundo, convirtiéndose en una de las vitrinas más importantes para el talento juvenil en ciencia y tecnología.
“Ellos ya tienen nivel mundial”: Coach Diego Flores
El coach Diego Flores, responsable de la preparación del equipo, considera que los niños ya cuentan con las capacidades necesarias para competir al más alto nivel.
“Ellos ya tienen experiencia de otros años. Han desarrollado habilidades importantes y yo los catalogo a un nivel mundial”, afirmó.
Explicó que el verdadero objetivo de la robótica no es únicamente construir máquinas, sino desarrollar la capacidad de resolver problemas mediante el uso inteligente de herramientas tecnológicas.
“Lo más importante es el proceso para encontrar soluciones. Los retos cambian constantemente y ellos aprenden a identificar qué funciona y qué no. Esa capacidad de adaptación es extraordinaria”, señaló.
Añadió que las nuevas generaciones crecen rodeadas de tecnología e inteligencia artificial, por lo que acercarlos a estas disciplinas desde pequeños les brinda ventajas importantes para el futuro.
La inspiración de un abuelo
Detrás de los logros de Carlos Villarreal existe además una motivación profundamente humana.
El joven ha expresado su deseo de utilizar algún día la tecnología para desarrollar soluciones médicas, especialmente prótesis y dispositivos que ayuden a personas que requieren brazos o piernas artificiales.
Se trata de un sueño inspirado por las enseñanzas de su abuelo, quien le inculcó la importancia de ayudar a los demás a través del conocimiento.
Su visión demuestra que la robótica no solo puede generar innovación tecnológica, sino también mejorar la calidad de vida de miles de personas.
El reto ahora es conseguir apoyo
El siguiente desafío para las familias ya no está en la programación ni en los algoritmos.
Los viajes a Cancún y posteriormente a China representan gastos importantes en transporte, hospedaje, alimentación e inscripciones.
Los padres reconocen que la clasificación internacional llegó de manera inesperada y actualmente buscan alternativas para reunir recursos que permitan a los menores continuar su camino competitivo.
Por ello, hacen un llamado a empresarios, instituciones educativas, organismos y ciudadanía en general para respaldar a estos jóvenes talentos que llevarán el nombre de Monclova, Coahuila y México a escenarios internacionales.
Los interesados en conocer más sobre el proyecto o brindar apoyo pueden consultar la página de Nextbot Lab, donde se comparte información sobre el trabajo de los estudiantes y sus próximas competencias.
Un mensaje para otros niños
Antes de concluir, Carlos dejó un mensaje para quienes aún no se atreven a explorar el mundo de la ciencia y la tecnología.
“Deberían intentarlo, porque si no lo intentan nunca van a saber si son buenos o no. Puede ser una experiencia muy padre y además creo que la robótica va a ser el futuro del mundo”.
Las palabras de estos pequeños campeones reflejan una realidad cada vez más evidente: el futuro ya llegó y tiene el rostro de niños que, desde hoy, construyen soluciones para el mañana.
Publicado por Iris Camila Beltran




