Timbre escolar marcó una jornada distinta en la Emiliano Zapata; compañeros, docentes y amigos se reunieron en la primaria hasta donde llevaron el féretro del niño de 11 años antes de ser sepultado
Fabiola Sánchez
LA PRENSA
Con globos blancos elevándose al cielo, lágrimas recorriendo los rostros de sus compañeros y aplausos que rompieron el silencio, la Escuela Primaria Emiliano Zapata se convirtió en el escenario del último adiós para Alexander Manuel, un pequeño de sexto grado cuya ausencia dejó un profundo vacío entre quienes compartieron con él las aulas, los juegos y una parte importante de su infancia.
El féretro fue colocado frente al foro de la cancha cívica del plantel, donde docentes, compañeros y amigos se reunieron para despedirlo antes de su sepultura. En medio del dolor, los estudiantes permanecieron juntos para acompañar por última vez al niño con quien diariamente convivieron, aprendieron, jugaron y compartieron momentos que ahora quedarán guardados en sus recuerdos.
Sus maestros lo describieron como un alumno especial, como lo es cada niño que forma parte de la comunidad escolar, pero destacaron que Alexander tenía un carisma único que lo hacía distinguirse. Su sonrisa y su manera de convivir con los demás son algunos de los recuerdos que permanecerán presentes entre los docentes que lo vieron crecer dentro de las aulas.
Con globos blancos entre las manos, sus compañeros lo despidieron entre lágrimas y aplausos. Algunos no pudieron contener el llanto al encontrarse frente al féretro de quien fuera su amigo, mientras otros permanecieron en silencio, asimilando la partida de un compañero con quien compartieron una etapa que ahora tendrá un recuerdo imborrable.
Y entonces sonó el timbre de la escuela, ese mismo sonido que tantas veces marcó el inicio o el final de una jornada escolar, pero que esta vez tuvo un significado distinto.
Entre aplausos, lágrimas y globos blancos, Alexander recibió el último adiós de su comunidad escolar, dejando tras de sí el recuerdo de su sonrisa, su alegría y los momentos que compartió con quienes hoy lamentan profundamente su partida.

Como se recordará, Alexander, de 11 años, perdió la vida la noche del pasado sábado en circunstancias que aún no han sido esclarecidas por las autoridades. De acuerdo con las primeras versiones, el menor habría atentado contra su vida luego de un presunto altercado familiar; su madre logró rescatarlo aún con signos vitales y trasladarlo de emergencia a la Clínica 9 del IMSS, en Ciudad Frontera, pero al llegar, los médicos confirmaron que ya había fallecido.
Publicado por Iris Camila Beltran




